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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Sab Abr 05, 2008 6:42 pm Asunto: Los Baka Hentais |
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Los Baka Hentais
Una superproducción de Foro Evangelion2015
El que sigue es un fic que nació en parte de la ocurrencia de MegaShadow, pasó por las manos de El Oso Ibol, se desfiguró en la cabeza de Satrapa, se puso brutal- pero terriblemente amoroso- en Kaname, y se convirtió en serie de detectives en mano de Ozz_01.
Bueno, eso es lo que pasó hasta que este mini-fic, nacido en el seno del Partido Pro-Asuka, se convirtió en un topic propio, para poder seguir creciendo, ya no "Off-tópicamente", sino como un "fic" en si mismo.
Éste post está destinado a los capítulos definitivos del fic que salen de [FanFic] Los Baka Hentais - El misterio de las fotos. Los capítulos son revisados y completados por Megashadow13 y por Satrapa, y preleídos por klasnic.
¡Espero que lo disfruten!
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Índice
Capítulo 1: La visita
Capítulo 2: Los Baka Hentais 1
Capítulo 3: La habitación de Mega
Capítulo 4: El hospital
Capítulo 5 (en redacción)
Capítulo 6: El sótano, la mansión, el viaje
Capítulo 7 (en redacción)
Capítulo 8: Rapto
Capítulo 9: El misterioso "E", las fotos y la llamada
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Sab Abr 05, 2008 6:49 pm Asunto: |
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Capítulo 1: La visita
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Muy pocas veces el sol había alumbrado la mañana como el sol de ese día. En realidad, si es por decirlo de algún modo, el sol directamente no alumbraba. Es que era raro que las nubes cubriesen la ciudad con ese halo de misterio, que es más característico en una historia de terror barato que de esta pequeña reseña que comienza a contarse ahora. Las nubes grises y cargadas, preludio casi seguro de una tormenta, hacían que las calles de la ciudad se vean completamente vacías. Y no era porque ese día, justo ese día, sea domingo, y nadie haya cortado su sueño para ver a las nubes pelearse con el sol para determinar quién dominaba el cielo a las siete de la mañana.
Salvo...
Un grupo de gente ya estaba haciendo líos por las calles de la silenciosa ciudad. Se dirigían a una casa extraña, que desde la vereda de enfrente dejaba vislumbrar las ocurrencias de su dueño : varios murales con rostros de personajes de animé, frases y grafitis de series de TV y películas, dos escaleras que se unían para formar un mecha y un gran letrero sobre el portal de placas de madera que decía: “Bienvenidos al mundo de Mega”.
No, no era un dibujo de Escher...
El grupo de gente –que en realidad no se podía considerar “gente”, y más que grupo era un grupete de dos personas- se dispuso a tocar el timbre. Por suerte nadie se había levantado aún, ya que ver al patético dúo bailar la canción de apertura de un animé que el dueño de casa había puesto como timbre, habría sido devastador para aquella utópica sociedad que dormía.
Y el “espectáculo” empeoró más cuando el dueño de casa salió y siguió con la danza de sus invitados.
Una vez que el timbre dejó de sonar... mejor dicho, después de que tocaron el timbre unas tres veces hasta que se cansaron de bailar, el dueño de casa dijo:
- Bienvenidos a la casa de LBH. Me alegra verlos tan tempraneros, Satrapa y Oso. Eso demuestra su compromiso con el grupo.
- Muchas gracias por los halagos, Mega, pero no creo que le correspondan a este que está conmigo. Me costó horrores hacer que se levante de su cama-, dijo Oso enojado, señalando a Satrapa.
- ¡Pero cómo quieres que me levante, si en las sábanas tengo a la bella Belldandy abrazándome... ¡Ah!- dijo un babeante y dormido Satrapa.
- Bueno, mejor nos dediquemos a preparar la casa, que pronto llegaran nuestro invitados. ¿Trajeron todo lo necesario?-, preguntó Mega.
Una pregunta inútil, pues tras los muchachos había un par de mochilas de 70 litros cada una repletas de aparatos para grabación a distintos niveles, como videocámaras, grabadoras de voz, MP3, cámaras digitales, e incluso una costosa cámara para películas termosensibles. Los muchachos también interpretaron que la pregunta había sido de más, por lo que entrecerraron los ojos y señalaron el enorme arsenal de “armas periodísticas”.
- El club tiene la suerte de que el DBH sea un gran periodista y fotógrafo profesional-, presumía Oso. Mientras él decía estas palabras, el resto del grupete ya había metido todas las cosas a la casa, e incluso habían instalado unas cuantas cámaras en la puerta y bajo el piso de la entrada a la casa. Despectivamente, Satrapa habla a Oso:
- ¿Vas a pasar?
Los chicos (bueno, no tan chicos: algunos rozaban los 23 años) entraron a la casa, y alistaron todo el equipo para vaya uno a saber qué operación secreta planeada por Oso, organizada por Satrapa y financiada por Mega. Cámaras en los rincones, sin ningún ángulo ciego; micrófonos por doquier, hasta el punto de pensar que cada grano de polen (bueno, así le dicen al polvo en esa casa) es un receptor; cámaras de fotos activadas por modernos sensores ópticos y caloríficos. Si, esa casa era el sueño de todo papparazzi.
- ¡Con esta operación nos convertiremos en los amos exclusivos de la originalidad en el mundo del “otakismo”!-, gritó un exultante Oso.
- ¡No habrá nadie que tenga lo que nosotros tenemos! ¡Y además, no habrá nadie que no lo tenga!- siguió con los gritos Satrapa. Giró su mirada a Mega: -¡Seremos conocidos como los reyes de la exclusividad en el tema!-
- Bueno, no hace falta que griten, nadie nos está escuch...- decía Mega, cuando fue interrumpido por un codazo cortesía de DBH.
- No quites la emoción a esta parte de la historia...-
- Está bien, está bien... ¡Si!...-. Se hizo un pequeño silencio. Incluso se podría agregar el sonido de un grillo aquí.
- ¿Eso es todo?-, dijeron GBH y DBH. Una gota de sudor cayó de sus sienes.
- Er... ¡no, pero cómo creen!-
- ¿Entonces...?-
- ¡Si! Ehmmm.... ¡Con esto, nadie más olvidará quiénes son los Baka Hentais!-
Los tres continuaron al unísono:
-¡Si, nadie!
Y así, mirando al horizonte, los tres muchachos parodiaron a aquellos héroes de las series de mecha, con el aire del ventilador despeinándole los cabellos mientras miraban al horizonte, la pierna derecha adelante apoyada sobre un banquito (cada uno), las manos en las caderas, y por supuesto la sonrisa “actor héroe de serie de mechas”.
Así, luego de permanecer estáticos unos eternos 45 minutos, siguieron preparando la casa para la llegada de sus invitados.
…o…
Ya había pasado más de dos horas desde que terminaron de preparar la casa. Incluso Oso comenzó a cocinar unos bistecs pues el mediodía estaba avecinando. Las nubes habían descargado su furia contra la ciudad, y ya el sol estaba reclamando su entrada triunfal por la avenida que desembocaba en la casa de Mega. Un leve vapor, típico recuerdo de la lluvia que cayó sobre el asfalto, comenzó a levantarse.
- ¡Oso!-, gritó Satrapa desde el comedor -¿estás seguro de que ellos vendrán a horario? ¡Jajaja! Toma esto, Mega, ¡truco!-, gritando esto, GBH le mostró a LBH, en una sola jugada, la “hembra” y el “macho” (uno de bastos y uno de espadas en las cartas españolas).
- ¡No seas impaciente, GBH! Los chicos están ocupados en la agencia, ya estarán por llegar-, respondió Oso desde la cocina. Un fuerte, pero agradable olor, llegaba desde aquellos recintos.
- ¡No es justo, Satrapa! Seguro que tienes experiencia en estos juegos españoles. ¡Pero ahora verás, traeré los naipes para pocker!-, se quejó Mega, quien revolvió en el aparador y sacó unas cartas nuevas. -Pero si esos chicos no llegan a venir, vas a ver la que te espera, DBH...-
- ¡Ne, ne! Que ellos lleguen tarde no es mi...-. El sonido del timbre interrumpió a Oso.
Y ahí los ven, otra vez estos tíos bailando al compás de la música. Lo peor es que tardaron tanto que sus invitados, impacientes, volvieron a tocar el timbre, repitiendo la patética danza. Entonces, una cálida y suave voz, habló desde el exterior:
- ¡¡¡¡¡¡¿QUÉ PASA QUE ESTOS ESTÚPIDOS BAKAS(1) NO ATIENDEN?!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¿NO SABEN QUE NO PUEDO ESTAR PERDIENDO EL TIEMPO AQUÍ?!!!!!! ¡¡¡¡¡¡ESTE CALOR ES INSOPORTABLE!!!!!!
Como si fuera un llamado de vida o muerte, los muchachos detuvieron la danza y corrieron prestos a abrir la puerta. Y allí, campantes, estaban sus invitados.
Aquella belleza de facciones japo-americo-alemanas, con su flamante pelo rojo al viento, la sutil silueta de su nariz, sus penetrantes ojos azules, y aquélla figura que envidiaría cualquier modelo... no podían ocultar ese aire siniestro y amenazador que se alzaba cuando esta señorita se enojaba. Si, Soryu Asuka Langley estaba parada, marcando el pulso con su pie, gruñendo las mil y una (bueno, siete) maldiciones del infierno.
…
Ah, cierto. También estaba Shinji Ikari.
- ¿Cómo, no vas a decir nada más de mí?-, protestó efusivamente Shinji al relator.
- ¿Para qué, que puedo decir de alguien como vos?-, contesté.
- Qué se yo : piloto del Eva 01... er... tímido... ehm...
- ¡Vamos, Shinji-kun, no te hagas el tímido ahora-, la muchacha toma a Shinji del brazo, le sonríe y le guiña el ojo. Luego, delicadamente, se gira haciendo volar sus cabellos al viento, levanta su mano, la coloca bajo su párpado, ¡me mira y me saca la lengua! ¿¡Pero qué demon...!? ¿¡Qué piensas que soy, eh!? ¡Mocosa malcriada, vas a ver la que...!
Por razones aún no establecidas, el fic sufre un pequeño inpass. Si es tan amable, coloque aquí una música de espera mientras arreglamos el asunto. Gracias.
…o…
Hola, soy Jaimito, el nuevo relator. Voy a continuar con la historia que mi amigo, por razones desconocidas, ha dejado apenas comenzó el fic.
Luego de insultar, golpear y/o dejar KO a mi antecesor, Asuka tomó a Shinji e ingresó a la casa de Mega. Los muchachos le siguieron, aún impactados por ver todo el poderío de Asuka con sus propios ojos. LBH y GBH sangraban por la nariz, y juraban haber visto las pantis de Asuka. Oso estaba más tranquilo.
- Pedazo de idiotas, ¿pueden dejar ese comentario para después que se vayan?-, dijo Oso por lo bajo, mientras los ojos de Asuka se clavaron en los BH que murmuraban a sus espaldas.
En ese momento, Mega sale de su estupor, y aún con la nariz sangrante dice, como todo dueño de casa que recibe a nuevos invitados:
- ¡Ni se les ocurra tocar nada! Esta es la casa de un coleccionista, ¡y todo está valuado en millones!
Oso codeo otra vez a Mega, Satrapa le tapó la boca, Shinji se alejó de Asuka... y ésta, que había escuchado todo, tomó una figura de acción que encontró en un aparador y se la arrojó a Mega, con tanta puntería que dio de lleno en el centro de su frente.
- Er... ¿por qué no pasamos al comedor, así almorzamos?-, dijo Oso, sonriendo, pero con una gran gota de sudor cayendo de su frente.
Notas:
(1): Si, es una redundancia, pero creo que da énfasis a lo de “cálida y suave voz”, ¿no creen?
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Dom Abr 06, 2008 1:06 pm Asunto: |
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Capítulo 2: Los Baka Hentais 1
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Es extraño que un grupo de amigos amantes de las historias de acción, de la lectura y de los filósofos se junten asiduamente cada semana para hablar del tema que les apasiona y que les une como grupo...
Pero no es el caso de los BH, pues no leían otra cosa que mangas, no miraban otra cosa más que animé y no discutían otra cosa más que la filosofía de “Sailor Júpiter está más buena que Sailor Saturno”.
Y para no extendernos más, mejor comencemos a contar la historia de estos tres muchachos.
Ubiquémonos unos 3 años atrás de los acontecimientos antes relatados, en una escuela renombrada de una sociedad utópica y trabajadora. Ubiquémonos, además, en la oficina del rector de esta escuela. Y ubiquemos esas tres sillas, ocupadas por personas ilustres, ejemplos de trabajo, compromiso, nobleza y trabajo.
¿Se ubicaron? Bueno, qué mal, porque nuestra historia comienza en una escuela común de una sociedad utópicamente dormilona.
Aunque si podemos ubicarnos en la oficina del rector. Bueno, de un rector. Esto es así pues estos tres muchachos fueron citados, vaya a saber por qué artilugios del destino, el mismo día a la misma hora a tratar asuntos disciplinarios con la cabecilla del establecimiento. Si, el destino es a veces muy cruel con algunas sociedades utópicas.
Y como es de costumbre, antes de la sala del rector, hay un pasillo de espera, donde la gente espera (valga la redundante redundancia) ser atendida. Allí sucedió la catástrofe.
- Oye, ¿ese manga que tienes ahí es de Mazinger?-, preguntó un muchacho llamado Satrapa.
– Si, es original, sólo me falta el tomo 5 de la serie-, dijo entusiasmado el dueño del manga, Oso.
- ¡Wow! No te puedo creer. Yo sólo tengo “Ah, Megamisama!” original, y sólo el primer tomo-, dijo con un tono de envidia Satrapa. -¿Sabes lo que me costaría conseguir los 36 tomos que han salido hasta ahora? Sobrepasa mi presupuesto.-
- Me imagino, digamos que conseguí el dinero en ventas de garaje y otras chucherías, además de trabajar un tiempo en McLucas(2). Y dime, ¿te gusta Mazinger?
- Bueno, no mucho, no soy fan de los mechas. Me gustan más las comedias románticas o las historias sombrías.-
- Comedias románticas... ¡Ecchi! ¡Jajajajaja!
- No hables, que las que salen en las series de mecha son más para fanservice que para otra cosa, ¡jajajajaja!-
- ¡Jajajaja! Si, a veces es así, pero bueh... ¿y dime...?-
- Digo, ¿y a mi no me preguntan nada?-, dijo el tercero en discordia interrumpiendo a Oso. Ese tercero era un jovencito llamado Mega.
- Pues no veo nada de interés, muchacho... ¿por qué estás acá?-, preguntó algo soberbio Oso.
- ¿Por qué estás aquí? Ya no mandan “de visita al rector” a nadie por dibujar a la maestra o tirar papelitos en clase-, dijo Satrapa.
- Bueno, en realidad... me mandaron por esto-, dijo Mega sacando un doujin de actitud sospechosa de su mochila. –Me llegó esta mañana y no me aguantaba las ansias de verlo, así que lo saqué en medio de la clase... aunque se me cayó cuando estaba por sacarlo del sobre, con tanta mala suerte que llegó a los pies de la profesora. Lo vio y me mandó para acá.-, dijo un desconcertado Mega.
- ¿Me permites verlo?-, dijo Satrapa. –Algo debe tener este manga para que te hayan mandado acá. ¿Lo has leído, o sabes de qué trata?-
- Pues la verdad que no-, dijo Mega, -Lo vi en Internet, pero no tenía especificaciones. Y como me gustaba el arte de la portada, pensé que sería bueno tenerlo. ¿Por qué lo preguntas?-
Una pequeña gota de sangre salió de la nariz de Satrapa. Oso se acercó, y reaccionó de la misma manera. Temiendo ser descubiertos, ambos limpiaron sus respectivas narices, y con tono “serio” dijeron a Mega:
- ¿Qué edad tienes, chaval?
- Estoy por cumplir 16 en 2 meses-, dijo el jovencito.
- Pues como tus superiores te confiscaremos este manga, pues no tienes edad parea leerlo.
- ¡Eso es robo! ¡Son unos abusadores!
- No, chaval-, dijo Oso, -te estamos salvando de una muy grande. Toma, guarda esto en el sobre y te salvarás de un castigo terrible-, dijo mientras le entregaba un manga de Mazinger Z.
- Si, con el que te da Oso sólo te retarán y te dirán “No traigas material “extra” a clases”, y te dejarán libre-, dijo Satrapa. –A propósito, Oso, ¿qué edad tienes tú?
- 17, ¿por?
- Porque si es así, me corresponde a mí confiscar el material. Soy el mayor del grupo, y estoy en edad de poder ver esto “legalmente”-, dijo Satrapa, mientras arrebataba el misterioso doujin de las manos de un ofuscado Oso. Sin embargo, para mala suerte de Satrapa, el rector salió en ese momento, y viendo la temática de material “extra” que traía el muchacho en sus manos, lo “llamó” inmediatamente al despacho, tomándolo literalmente de las orejas.
…o…
Oso y Mega fueron “sentenciados” a cargar unos baldes de agua por dos días durante los recreos, parados al lado de la puerta del salón de castigo, donde vaya a saber uno qué cosas le habían hecho hacer a Satrapa en el trascurso de una semana. Pasado el castigo de los baldes, los muchachos se daban de vez en cuando una vuelta por el salón de castigo, sin poder ver nada.
Finalmente, cuando la condena de Satrapa llegó a su fin, Oso y Mega fueron al salón de castigos para averiguar. Allí vieron al susodicho limpiando unos borradores, y una inmensa pizarra cubierta por numerosas inscripciones que repetían: “No debo traer material obsceno a la escuela”.
- ¿Material obsceno? ¿A qué se refiere?-, preguntó un aún ingenuo Mega.
- A ese “manga” que trajiste a clases-, dijo Oso.
- Te salvé la papa-, dijo Satrapa mientras arrojaba los borradores a un tacho y dirigía la mirada a Mega. –Sólo por eso, me quedaré con tu manga-.
- ¡Abusador!-
- ¡Ah, ah, ah! Que si te pescaban a vos, iba a ser peor-.
- Si, Mega-, dijo Oso, -deja que se lo quede. Se lo debes-.
- Ok, ok, pero tendrán que explicarme por qué te castigaron así...
- Está bien-, dijo Satrapa, -te lo explicaré mientras nos invitas a unas hamburguesas en el puesto de la esquina. ¡Vamos, Oso!
- ¡¿Pero, qué se creen ustedes?!-, gritaba inútilmente Mega, mientras era arrastrado contra su voluntad hacia el puesto de hamburguesas. El timbre de salida volvía a sonar, rogando a los alumnos que abandonen definitivamente el edificio escolar.
…o…
La mesa estaba repleta de cajas de comida vacías, vasos descartables y migajas. Dos de los tres ocupantes reían a carcajadas y comían campantes, mientras el tercero, algo más retraído, resoplaba la mala suerte de ser quien pagaba.
Y como era de esperarse, este último muchacho no había pedido nada.
- Oh, no nos hemos presentado como debíamos-, dijo descaradamente Satrapa. – Mi nombre es Satrapa, soy guitarrista y fan del anime y de los automóviles.
- Y yo soy Oso-, dijo Oso, - y estoy fascinado con la fotografía y el manga-.
- Encantado... ¿encantado?... er... Mi nombre es Mega, y soy colecc...-, decía Mega, justo cuando era interrumpido por Oso.
- Oye, Sat, ¿cómo hiciste para llenar esa pizarra? ¡A mi me habría llevado años hacerlo!
- ¡Jajaja! ¿Nunca vistes los Simpsons? El capítulo donde Lisa es castigada y Nelson le dice que use el artilugio especial para hacer pentagramas. Bueno, como con 5 tizas sería igual de difícil, me hice uno de 10 tizas usando un poco de masilla epoxy y papel con pegamento especial “Made in ArtAttack!”. Incluso cuidé que las tizas no estén alineadas para que no se notara el artilugio y parecieran trazos hechos en tiempos distintos.-
- Muy buena idea, me había olvidado de ese capítulo...-
- Oigan, ¿alguno me escuchó?-, dijo Mega. Pero fue inútil, pues los muchachos seguían hablando de otras cosas, como la serie que vieron el otro día, o el manga más nuevo que trajo la librería local. Viendo el aire de camaradería de estos dos “abusadores”, Mega decidió interrumpirlos y preguntó:
- ¿Ustedes se conocen de antes?-
- Bueno-, dijo Oso, -en realidad no somos compañeros de curso. Como te habrás dado cuenta de nuestra conversación en el pasillo de espera hace una semana, soy más chico que este vejete.-
- ¡Oye! Más respeto a su mayor, joven Oso-, dijo Satrapa.
- Y entonces, ¿por qué hablan como si se conocieran de años?
- Bueno, no es la primera vez que somos citados por el rector por traer “material extra” a la escuela-, dijo Oso. –Muchas veces coincidimos en los horarios de citación, y de a poco nos fuimos haciendo compañeros en el “otakismo”.-
- ¿”Otakismo”?-, preguntó extrañado Mega.
- Es el término que usamos para los tipos fanas de este mundo del manga, anime, comic y demás.-
- Mundo en el que parece que quieres entrar, amigo-, finalizó la frase Oso.
- Ustedes se equivocan, a mi sólo me gusta coleccionar y leer. No soy un otaku amante del animé ni de los comics-, dijo Mega a modo de defensa.
- ¿Y quién dijo que el otaku sólo es amante del animé?-, replicó Satrapa.
- Si, el otaku es el equivalente al “freak” o “geek yankee”, son amantes de algo en particular, y se pasan mucho tiempo investigando, conociendo y creando sobre aquello que les gusta.-
- ¿Qué te gusta coleccionar?-, preguntó Satrapa.
- Er... figuras de acción de todo tipo, aunque ahora me estoy avocando más al manga...-, dijo algo confuso Mega.
- Y de una te mandaste al Hentai, ¿no?-, indagó Oso.
- ¿Hentai?-, la palabra había confundido más a Mega.
- ¡Oh! ¡De verdad que eres novato! Entonces, ¿era verdad que no sabías que compraste “material obsceno japonés”?-, finalizó la sentencia Satrapa.
- ¿Material obsc...?-, comenzó a preguntar Mega, cuando Satrapa dejaba ver de su mochila el manga que le había “confiscado” a Mega. Allí se veía una mujer voluptuosa y sensual, con carencia de ropaje, con el rostro sonrojado, mientras...
- ¡Hey! No te exasperes, relator, que hay menores leyendo!-, me gritó un ¿moralmente correcto? Satrapa. -¡Y límpiate la nariz!-
Bueno... no continúo, pero se entiende, ¿no?
Bueno, la cosa es que Mega comenzó a desangrarse por la nariz de inmediato. Él no se imaginaba que ese material podía venderse en comics o mangas. Por su mente pasaron muchas imágenes y preguntas: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿De qué color es el caballo blanco de Napoleón?... y muchas otras preguntas adolescentes que no vienen al caso.
- Oso, este tipo de material no lo tenemos aún, ¿no?-, preguntó Satrapa.
- La verdad que no, es que es caro y difícil de traer a esta “utópica ciudad”-, contestó Oso.
- Sin embargo, alguien pudo traerlo...-, dijo Satrapa, mirando maliciosamente a un Mega aún absorto en lo que había visto en el manga que compró.
Las miradas de Satrapa y Oso se cruzaron. En el aire ya se olía un nuevo plan fraguado por estos dos compañeros de “espera”: ¿cuántas veces los habrán pescado con material “extra”, si con sólo mirarse ya sabían qué pensaban, fraguaban un plan complicadísimo y se ponían de acuerdo para llevarlo a cabo? No me alcanzan los dedos de las manos ni de los pies para contarlos.
Y Mega seguía orbitando en la Luna, tanto por la imagen del manga como por la pérdida de sangre.
- ¡Está decidido!-, dijo Satrapa poniéndose de pie, mientras tiraba la silla hacia atrás y sus manos golpeaban la mesa. - ¡Formaremos un grupo con sede en la casa de Mega, y nos dedicaremos a cultivar la verdadera utopía desde esta sociedad dormilona!-
- Si... Esperen, ¿en mi casa?-, dijo un Mega que volvía de su estupor debido al anuncio. –Pero nadie les dio permiso-.
- Es mejor que aceptes, Mega, pues tenemos pruebas suficientes de que eres el más otaku de todos-, “amenazó” Oso. -¿Y sobre qué tratará este grupo, Sat?-
- ¿No es obvio? Figuras de acción, manga, animé, comics, series, películas... ¡Todo lo que nuestra imaginación esté dispuesta a explorar!-, gritó Satrapa, para luego decir por lo bajo a Oso: -...y lo que la billetera de Mega pueda pagar...-
- ¡Escuché eso, y no lo voy a p...!-, intentó defenderse Mega.
- ¡Nada, nada! Desde hoy, comenzaremos a juntar, archivar y clasificar todo material que sea de nuestro interés. Y comenzaremos por explorar esta preciosidad-, dijo Satrapa, señalando su mochila y su contenido.
- ¡Entonces, vamos a la Otacueva!-, gritó Oso. Y junto a Satrapa salieron a toda velocidad de la hamburguesería, rumbo a la casa de Mega. Este último, aún aturdido por la ¿buena? noticia, se quedó sentado en la mesa. Comenzó a musitar:
- Malditos, me dejaron con la cuenta, ni siquiera dejaron para la propina... de todas maneras, sin las llaves ni la dirección de mi casa, no podrán en...-, dijo, cuando se dio cuenta que su bolso no estaba. De más está decir que los chicos nunca más pudieron ir a esa hamburguesería, pues Mega salió tan rápido que dejó una cuenta de varios ceros sin pagar.
Si, señores: los BH nacieron como un pequeño grupo de “otakus” en una pequeña escuela normal de una ciudad ocupada por una sociedad utópica que duerme los días de lluvia. En este tipo de sociedades, donde todo lo que sale de la “utopía generalista de las masas” está mal, tres muchachos que rompen con todo canon de esta y otras sociedades, más son fáciles de identificar, de catalogar... y de reunir.
Si, el destino es cruel con algunas sociedades utópicas...
Notas:
(2): Este no es el capítulo donde hacemos publicidad, así que no esperen ver McDonalds aquí.
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Lun Abr 07, 2008 8:00 pm Asunto: |
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Capítulo 3: La habitación de Mega
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- Disculpa, A...A...Asuka... N...no quería decir lo que dije...- dijo por enésima vez Mega. Todo el almuerzo se la pasó diciendo esto, aunque muy pocos le hicieron caso: los bistecs que había preparado Oso salieron excelentes, y las papas que Satrapa había horneado fueron una exquisitez.
- Disculpa, A..A...Asuka... N...no quería de...-
- Bueno, yastá, ¿no?-, dijo Satrapa en su habitual tonada. - A ver si dejas de hacer las de Shinji de una vez-.
- ¡Oye!-, dijo el aludido, -tampoco soy tan tímido, y menos con Asuka-.
- ¿Decías algo, BAKA?-, resonó la dulce voz de Asuka.
- Er... nada, nada querida Asuka...-, dijo Shinji casi temblando.
- Bueno, me estaba comentando Oso que lo que hay entre ustedes es casi oficial-, dijo GBH para cambiar el tema.
- ¿Quién te dijo eso?-, contestó Asuka. - Ah, de seguro fuiste tú, Oso-.
- Sabes que no existen secretos entre los BH-, contesto confiado Oso, cuando un bistec se le estampo en el centro del rostro. Por suerte estaba bien cocido.
- Bueno, creo que no hay por qué ocultarlo. ¡Vamos, admítanlo!-, dijo un sonriente Mega.
- ¿Qué es lo que dices, LBH?-, la dulce voz de Asuka había vuelto a surgir.
- Disculpa, A..A...Asuka... N...no quería de...-
- ¡Basta de querer ser como yo/él!-, Asuka y Shinji dijeron esto al unísono. Al darse cuenta de esta peculiaridad, se miraron y se sonrojaron de inmediato. Trataron de disimularlo: Shinji se hizo el de toser (iba a decir que se puso a escuchar el S-DAT, pero los BH ya se lo habían confiscado antes del almuerzo), y Asuka dijo:
- LOCO-baka hentai... -.
- Nah, es lo mesmo, ¿verdad Oso?
- ¡Ya los oí, pervertidos! ¡Mega! ¿Qué tanto planeas con DBH?
- Um... nada... no... no... yo nunca planearía parecerme a Shinji para llamar tu atención...-, dijo Mega, sudando la gota fría.
- ¡No seas idiota, Mega! ¡Hmph, al cabo no tienes ni una oportunidad!-, dijo Asuka. En ese momento, brinca sobre Shinji y lo abraza. -El único baka para mi es mi Baka Shinji-.
- Pero él no pertenece al club...- dijo Oso.
- Asuka...yo...-, musitaba un sonrojado Shinji. De repente, Asuka se queda inmóvil por un momento. Su nariz comienza a moverse ligeramente, como si estuviera olfateando algo. Gira hacia Shinji, y le dice:
- Shinji, hueles a lavanda...-, sus ojos comienzan a abrirse exageradamente. - ¿Me has estado engañando con Misato?-, dice en un falso tono de furia. Luego, guiña un ojo. - Creo que te mereces un castigo por eso...-
- ¡Oh, sí!-, casi grita Shinji al sentir cómo Asuka se incorporaba, jalaba de él y se lo llevaba al cuarto de Mega.
- ¿Y yo qué?-, dijeron Satrapa y Mega al unísono. Oso era el único que se refregaba las manos.
- ¡Espero que hayas limpiado esta pocilga, LBH!- gritó, perdón, susurró con voz dulce Asuka desde la puerta de la habitación, justo cuando era empujada suavemente por Shinji hacia el interior.
- Oye Mega, ¿qué sucede?-, dijo Oso con una sonrisa maliciosa en su rostro.
- Asuka se olvidó de mí y entró a mi cuarto con Shinji y lo cerró con llave...-, sollozó Mega.
- ¿Y no te das cuenta de lo que eso significa?-, dijo Satrapa dándose cuenta de lo que a Oso ilusionaba.
- Er... no-.
- ¡Las cámaras! ¡Tendremos todo grabado! ¡Seremos los BH-Otaking!-, dijo Oso, lo suficientemente fuerte como para que Satrapa le tapara la boca, temiendo de que Asuka lo escuchara.
- ¿Qué es ese alboroto allá afuera? ¡Shinji, ten cuidado! Si, ya bajo la voz...-, se escuchó tenuemente desde la habitación.
- Nada, Asuka, sigan con lo suyo.- dijo Satrapa. Prosiguió: -Opino que vayamos al sótano a ver qué está ocurriendo. ¡A la BH-cueva!-
Como era de esperarse, los intrépidos Hentais corrieron haciendo la música de la serie “Batman” de Adam West, hasta unos curiosos tubos que reemplazaban las escaleras y que parecía un hueco en la pared que dejaba ver las cañerías del tendido de la red de agua. Si, muy buen camuflaje.
Al llegar al sótano, todos tomaron auriculares y se sentaron frente a una serie de pantallas debidamente rotuladas. En ellas se veían la entrada, el comedor, la sección inferior de la mesa del comedor, el baño, el porsche, la sala, la habitación de los empleados, incluso el sótano. Pero la pantalla que decía “Cuarto del que te dije” (broma de Satrapa para referirse al cuarto de Mega) se encontraba sin señal, completamente oscura.
- ¿Pero qué es esto?-, dijo Satrapa
- Er... la ventana del sótano que da hacia fuera-, dijo Oso, dándole un zope. –Los monitores están hacia allá-, dijo señalando el otro extremo del cuarto.
- ¡¿Pero cómo es posible de que no se vea nada en mi pieza?!-, dijo Mega exaltado.
- Er... déjame revisar-, dijo Satrapa, mientras redireccionaba una cámara ubicada en el pasillo cercano a la pieza de Mega. –Ahí está el problema, hay un cable pelado, y debido a la humedad excesiva causada por la lluvia acumulada en un bajo de la azotea, genera un cortocircuito, inutilizando el equipo que instalamos en tu cuarto.
- ¡Wow! Lo dijiste de corrido...- dijo un Mega asombrado.
- Si, y sólo hicimos 69 tomas-.
- Si es eso lo que pasó, ¿qué te parece si espiamos descaradamente?-, dijo Oso con cara de Baka-Hentai... es decir, más cara de BH de la que tenía antes. - Te puedo ayudar a abrir la puerta si quieres... se un par de trucos...-
- ¡No! Espera, si Asuka se entera, ¡¡estamos fritos!!-, dijo un Mega decepcionado y asustado.
- Mmmm... Si, tienes razón... Bueno, voy a ver si hay un buen ángulo de tu cuarto desde el árbol de enfrente... ¡Nos vemos!
- ¿Árbol de enfrente? No hay un árbol frente a mi cuarto...
- Viendo la posibilidad de que una mala conexión arruinara la captación de algún evento, y considerando la multiplicidad de posibilidades en las cuales podríamos captar una gran escena LAS(4), determinamos con Oso que el lugar más probable en el que podría ocurrir algo era tu habitación, y trasplantamos un árbol anoche-, terminó diciendo Satrapa, casi sin aire y después de la toma 101.
- ¿Trasplantaron un árbol? Qué frikis- dijo sin vergüenza el friki Mega.
- Bueno, como verás, no fue una idea tan errada-, contraatacó Satrapa.
- I have a bad feeling about this…- dijo Mega, parodiando a un actor hollywoodense.
- Luego de despedirme de Mega, tomé mi cámara y corrí hacia el árbol, que me tomo bastante tiempo lograr trepar, no soy muy hábil... logré encontrar un buen sitio, y me puse a tomar fotos-, dijo Oso como si relatara.
- Oye, ¿qué haces haciendo mi trabajo?-, le dije enojado a Oso.
- Er... nada, pero me gustaría contar esta parte, ¿te parece?-, me suplicó.
Como soy “misericordioso”, y como este relato me deja la voz seca, decidí dejar que Oso siguiera relatando.
El relator oficial de este fic será reemplazado por el personaje Oso, hasta nuevo aviso.
Todo habría salido fenomenal, de no ser por que se le acabó la pila a mi cámara, y al cambiarlas me olvide de volver a ponerla en el modo "night-vision" y tomé una foto con flash. Me caí del árbol del susto, y peor fue mi susto cuando me di cuenta de que al caer grité, y ahora tenía a un Shinji confundido y una Asuka muy enojada observándome desde la ventana. Y para colmo, la cámara (que por suerte no se rompió) mostraba en la pantalla una foto de Asuka dándole un amoroso beso a Shinji.
- ¿Oso? ¿Qué... qué estabas haciendo en ese árbol?-, dijo Shinji, seguramente frustrado al ver cómo el momento romántico que pasaba había sido interrumpido.
- ¡¿Qué no es obvio, baka-Shinji?! ¡¡Nos estaba espiando!!-, dijo Asuka, visiblemente ofuscada al ver cómo el momento romántico que pasaba había sido interrumpido.
- ¿Po...podrían venir a ayudarme? Ya después me matas, Asuka... ¿Ok?-, dije, obviamente aludido y nervioso al ver cómo el momento romántico que pasaban los chicos había sido interrumpido por mí.
Segundos más tarde, aparecen Asuka y Shinji y me ayudan a levantarme.
- ¡Te lo tienes bien merecido, BH!-, gritó Asuka-.
- ¡DBH! Además, tú fuiste quien me pidió que tomara fotos de vosotros dos-.
- ¡Si, pero sólo cuando andamos con vos y Rei! Si vine para acá fue porque quería estar A SOLAS con Shinji-.
- OK, pero igual me vas a dejar difundir las fotos, ¿verdad?-
- Déjame ver la cámara...-, dijo Asuka, mientras literalmente me la arranca de las manos. -¡¡NO!! ¡¡ESTA DEFINITIVAMENTE NO LA PUEDE VER NADIE!! Es demasiado para ustedes. ¡Esta tampoco!... Esta sí, está bien... esta definitivamente ¡NO!... esta me gusta, publícala... bueno, por lo menos en las fotos que tomas me veo bien...-
- Tú te ves bien siempre-, intenté minimizar los daños-.
Asuka, levemente sonrojada, me dijo: - ¡No digas eso! le voy a decir a Rei-.
- No importa. Ella sabe tan bien como tú que me gustas físicamente. Pero es a Rei a quien amo-, me jugué la vida en esa frase. Por suerte, logré que Asuka realmente se sonrojara esta vez:
- Bueno, bueno... ¡Baka Shinji! ¡¡¿Por qué tu nunca me dices cosas así?!!-
- Lo... lo siento, Asuka-, dijo Shinji, casi colocándose el S-DAT, recostándose sobre el suelo y dándonos la espalda. Bueno, la típica pose cuando algo lo hería.
Asuka frunció el seño. Shinji escondió el S-DAT antes de que algo malo le ocurriera. Me reí, y dije:
- Bueno, ¿y qué os parece si dan una vuelta por el parque y les tomo una última foto?-
Asuka y Shinji asistieron. Conseguí grandes fotos ese día, aunque algunas las he guardado para mí, esperando el día para mostrarla al mundo.
Debí haberle hecho caso a Asuka y sólo publicar fotos que ella dijo, pero "sin querer" aparecieron también las otras en los medios. El resto, se lo dejo al relator oficial.
…o…
Ahora el relato será retomado por Jaimito.
Ajem... Probando, ¿esta cosa sirve? Bien, sigamos. Varios días después, algunas fotografías comenzaron a rondar por la red de redes. Muchos medios cubrieron los acontecimientos, y la prensa amarillista se relamían por debatir sobre la primicia.
Obviamente, esto no le cayó bien a cierta niña dulce y... bueno, a su “pareja”.
- ¡Hey!-, me dijo Shinji. Pero no le di bolilla, no vaya a ser cosa que me saquen como al otro relator.
Sigamos: Asuka y Shinji llamaron a los BH a una reunión en los cuarteles externos de NERV. Ellos se preguntaron cómo es que los descubrieron, y el periodismo les develó el misterio: un espía, que había comprado las imágenes a Oso, presentó un informe donde se delataba al fotógrafo de manera infame. Y este informe había llegado a las manos de Asuka Langley Soryu.
Perdón, a las dulces y delicadas manos de Asuka Langley Soryu.
Apenas traspasaron la puerta de los cuarteles, los BH escucharon la voz del dolor llegarles como cachetadas:
- ¡¡¡AAAAH!!! ¡PERVERTIDOS! ¡¿Quién puso esas fotos de Shinji y yo haciendo ...err... bueno, ESO en el cuarto de Mega?!-, gruñó la pelirroja.
- ¡Ay, Oso! ¿Ves? ¡Te dije que era una mala idea!-, dijo otra vez un desvergonzado Mega.
- ¡No seas cara-rota(5), LBH!-, dijo Oso algo molesto. -¡Tú financiaste la operación! Además, no incluí la parte en la que me partí la cabeza por tomar las fotos.
- Pero Asuka no te ha pegado. Entonces, ¿cómo te la partiste?-, contrapunteó Mega.
- Me caí del árbol...-, dijo llorando Oso.
- ¡Oh, jaja!-, se rieron los otros BH.
- ¡¡MEGA!! ¡¡OSO!!! ¡Con que ustedes pusieron las fotos! ¡¡¡LOS MATARE, HENTAIS!!!-. Asuka odiaba que la dejen hablando sola.
- ¡NO, NO! ¡Asuka! ¡No fuimos nosotros! ¿No crees que falta que acuses a alguien?-, dijo Oso. Satrapa se había escondido bajo un sobretodo colocado en un perchero de pared. Al no verlo, Mega replicó:
- ¡Si! Eh... er...- dudó un poco, hasta que al fin apuntó a Shinji. - ¡Shinji nos las vendió!
- ¡¡GRR!! ¡¡¡¡SHINJI!!!!
- ¡¿Qué?! ¡Asuka! yo no...-.
Fue demasiado tarde para Shinji. La dulce Asuka, con su cabello pelirrojo movido viento del atardecer, sus ojos brillantes como faroles en la noche de hastío, y su figura juvenil capaz de iniciar las más increíbles fantasías,... comenzó a azotarlo a cachetadas, patadas, golpes de puños, llaves chinas, y todo tipo de técnicas que pueden verse en la Lucha Libre.
- ¡¡¡¡AHHHH!!!!-, dijo sorprendentemente Shinji, a pesar de que ya tenía un labio partido.
Muy lentamente, Mega y Oso se acercaron al perchero, tomaron el saco (que tenía a Satrapa dentro), Oso se lo puso encima (al saco), mientras Mega empujaba a Satrapa (enganchado en la manga izquierda del saco). Así, cruzaron la puerta del cuartel externo de NERV y huyeron frenéticamente hacia la derecha.
Notas:
(4): “Love Asuka Shinji”, es lo mismo que decir SxA. Según K es la forma de decir SxA en Japón.
(5): Argentinismo que se traduciría como “sinvergüenza” o “mentiroso”, pero más sutilmente. Que lo use Oso, que no es argentino, es sólo un error del guionista XD.
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
Sexo:
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Publicado: Dom Abr 13, 2008 12:49 pm Asunto: |
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Capítulo 4: El hospital
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Shinji se encuentra echado en una cama de la habitación 302 del hospital de NERV. Digamos que, para disimular lo ocurrido en los cuarteles externos de NERV, la Mayor Katsuragi, tutora y responsable de los Elegidos, tuvo que decir que algunos ángeles se camuflaron de bandidos y entraron a robar el S-DAT de Shinji, pues pensaban que en ese aparatito radicaba la fuerza del muchacho.
Si, se que la mayor inventó una teoría medio tonta, pero c'est la vie: si no la ponía de esa forma, el queridísimo padre de Shinji, Gendo Ikari, no lo iba a aceptar en la enfermería, y permitiría que las heridas sufridas por la brutal (pero terroríficamente amorosa) paliza que Asuka le propinara al Tercero llevaran al pobre chico a una brutal (pero terroríficamente amorosa) muerte por desangramiento.
Volvamos a lo nuestro: Shinji echado en el hospital de NERV. Lentamente, el Tercero comienza a abrir sus ojos. A lo lejos (¿qué tan lejos puede verse en una habitación de 4x4 m?) ve una figura que baja de una silla ubicada en una esquina de la pieza. Cuando pudo centrar la imagen, vio a alguien que no quería ver:
- ¡Shinji, amigo mío! ¿Qué te ha pasado?-, dijo Satrapa
- ¡¿Qué haces tu aquí?!-, dijo Shinji mientras intenta levantarse estrepitosamente sobre si mismo, cosa sobrehumana si se piensa quién lo dejó inconsciente por 4 días. - ¡¿Qué hacías trepado a aquella silla?!-
- Nada, nada, sólo estaba quitando una tela de araña. No te preocupes por ello...-
- Esto me da mala espina...-, musitó Shinji mientras entrecerraba los ojos.
- Mira, Shinji, vengo en nombre de los Hentais de los Baka Hentais (valga la redundancia), los cuales han decidido hacerte un regalo de "compensación" por lo que ha pasado...-. Entiéndase que cuando se colocan comillas (“”) en un diálogo se enfatiza que ellas son realizadas por las manos de quien habla.
- Seguramente tramaste algo con tus amigos Mega y Oso...-, dijo Shinji con su mejor cara de sospecha.
- No, no, no soy amigo de ellos... digo, no soy amigo sólo de ellos... digo, no sólo vengo en nombre de sólo de ellos... ¿Ves? Ya me hicistes trabar como Rabinovich...-, dijo Satrapa, recordando a un conocido humorista de Les Luthiers.
- Bueno, no importa... La cosa es: ¿cómo planean "compensarme"?
- Bueno, luego de tener una laaaaaaaaaaaarga charla con Asuka... y sabes a lo que me refiero...-, dijo Satrapa guiñándole un ojo a Shinji, con el mejor énfasis burlesco.
- Te pateó el trasero por Baka Hentai...-, dijo Shinji, incluso de forma más burlesca.
- Bueno, si, pero por lo menos lo intenté... Fue brutal...-, dijo Satrapa, quien en ese instante mira a Shinji. Ambos exclaman al unísono:
- ¡PERO TERRIBLEMENTE AMOROSO!-
- Bueno, como decía-, siguió diciendo Satrapa mientras se limpiaba las babas, -convencimos a Asuka para que te "compensara" por lo que pasó, ya que asumí la responsabilidad de...-
- ¡¿Entonces lo de las fotografías fue idea TUYA?! Te creía un hombre más decen...-, dijo un Shinji ofuscado, estomagado, atediado, e interrumpido a mitad de frase por el GBH, quien arrodillándose al lado de la cama, llora desconsoladamente:
- ¡No! ¡¿Cómo se te ocurre?!-. De a poco enfatiza su desconsuelo. - ¡Me obligaron a tomar la responsabilidad!- más desconsolado.- ¡Primero Mega, que dijo: "Fue tu planificación, es tu responsabilidad"!-. Más desconsolado: - ¡Después Oso, que me amenazó con minas N2!-. ¿Conocen el término "asquerosamente desconsolado"?: - ¡Y después el resto de mis allegados (sobre todo Kaname) que me eligió responsable N°1 por ser "Baka Hentai" Yo pensaba que era un premio, ¿sabés? ¡Buaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Sníf, sníf!-. Debe entenderse la acentuación como un énfasis innecesario, presa de una mala actuación.
- Bueno, bueno, está bien, te creo, te creo...-, dijo Shinji, vaya a saber uno si fue porque se había conmovido o porque quería que Satrapa se calle.
Sátrapa se secó la saliv... ¡las lágrimas, las lágrimas!, y dijo: - Bueno, decía... ¿qué decía?-
- Que habías asumido la responsabilidad...-
Satrapa volvió a "llorar"... "otra vez": - ¡Me obligaron! ¡Primero el Meg...!-
Shinji es sacado por primera vez de sus casillas, con una cara simil lucha contra Zeruel: -¡¡Bueno, si, ya te entendí!! ¿Quieres seguir así me recuesto de vuelta?-
Satrapa dice, "secándoce las lágrimas": - Bueno, decía que, tomando la responsabilidad, conversé con Asuka y llegamos a una idea que nos benef... digo, que te beneficiará de sobremanera: ¡he aquí tu servicio médico!-
De repente, Asuka entra a la habitación, como una luz segadora, como un disparo de nieve (robando frases, ahora a Silvio Rodriguez). Si la describiera, me tildarían de baka hentai: sólo diré que tenía un uniforme rosa, medias blancas, un estereoscopio y una gorrita blanca. De ahí, lo demás depende de ustedes... HENTAIS.
- ¡Holaaaaaaaaaaaaaaa, enferméra!-, dijo Shinji simulando a los Hermanos Warner.
- Hola, Baka Shinji, ¿estás listo para tu medicina?-, dijo Asuka de una manera muy... bueno, ustedes se lo imaginarán... HENTAIS.
- ¡Soy fácil, haceme tuyo!-, la desesperación tomó a Shinji desprevenido.
Asuka se dirige muuuuuuuuuy sensualmente hacia Shinji. Comienza a desabotonarle la bata del hospital, y a...
-¡Oiga, usted, Baka relator! ¡Será mejor que se vaya y nos deje solos, o sino...!-, me dice Asuka mientras utiliza el estereoscopio como boleadoras. ¡Pero soy el relator, es mi deber hacer esta historia como me lo pid...!
- ¡NO ME IMPORTA! Si no se va, le voy a dar una que no se va a poder levantar en mucho tiempo!-, vuelve a gritarme esta mocosa malcriada. Bueno, está bien, ¿pero él también se queda?
Allí vemos a Satrapa tapándose la nariz con 5 pañuelos. Asuka le propina un golpe brutal (¿y terriblemente amoroso?) en el centro de su frente, haciéndolo rebotar contra la pared varias veces antes de que Satrapa salga por la puerta de la habitación.
- 5 Bandas y villa a la esquina-, dice Asuka, como una billera(6) profesional.
- ¡Asuka! Aún tengo la bata abotonada...-, dijo Shinji en tono picaresco.
- ¿Cómo es eso?-, dice acercándose a Shinji. - Permíteme arreglar eso ahora mismo...-
Asuka, entonces, sigue desabotonando la bat...
- ¡¡DÉJANOS SOLOS!-, fue el grito que me dieron estos... mocosos malcriados.
Ejem, ejem... Entre tanto, un adolorido Satrapa se reincorpora y se dirige a la habitación contigua. Extrañamente, esta habitación no se parecía a la que había dejado, ni mucho menos parecía de un hospital. Dentro, dos individuos (uno en cosplay de Rei y el otro... bueno, no conozco al personaje) se encontraban frotándose las manos frente a los monitores. Satrapa entra llorando... desconsoladamente (y esta vez no puse "comillas"):
- ¡Se fue con otro, me volvió a dejar solo!-
- ¿Quieres hacer el favor de callarte? ¡Estamos en un momento histórico!-, dijo Mega, sin despegar los ojos de la pantalla.
- Qué respeto que me tienen, y eso que hice todo el trabajo de convencer a Asuka y colocar el equipo en la habitación...-
-Si, si, gracias, gracias, aunque podrías haber dejado esa cámara con un poco más de ángulo, no se ve lo que queremos ver...-, dijo Oso, sobrando a Satrapa con la mano.
- Bueno, si no te gusta, entrá a la habitación y abstente a las consecuencias...-, recrimina Satrapa en su tono lugareño, mientras se acerca a los monitores.
- ¡Silencio! Asuka se está por sacar el traje de enfermera...-, dijo un Mega expectante.
Los tres fueron hablando, en orden aleatorio:
- Si, al fin...-
- Podré verlo con mis ojos míos de mi...-
- Mecacho, debería haber seguido con ella...-
- ¿Qué hace esa araña en la lente?...-
- ¡Estoy grabando, estoy grabando!...-
- Dos y dos son cuatro... ¿cuatro y dos?-
De repente (si, parece que esa palabra le agrega emoción a este... bueno, "texto") las puertas se abren muy violentamente. “Lo muchacho(7)” gritan al unísono:
- ¡Kaname!-
Podríamos decir que esa fue la última palabra que salió de sus bocas ese día. Fue tan violenta la masacre, y tal el bullicio generado, que todos los doctores fueron a ver qué pasaba, evacuaron las instalaciones, confiscaron los videos. Incluso, algunos opositores al Triunvirato aprovecharon para repartir golpes. Y lo muchacho fueron llevados a Terapia Intensiva. Kaname, por otro lado, recibió premios y condecoraciones.
Lamentablemente, para todos nosotros, y más para Shinji, lo ocurrido no dejó que Asuka se quitara el traje de enfermera.
HENTAIS.
…o…
En un cuarto del hospital de NERV, tres cuerpos yacían con los brazos y piernas cubiertos de vendajes: uno con la pierna enyesada y sostenida sobre la cama, otro con el brazo enyesado, y uno con un vendaje en la cabeza. El sonido típico de los aparatos de medición cardiovascular (¡Beeep! ¡Beeep!) contrarrestaba con los ocasionales gemidos de dolor de los malheridos ocupantes. Ése era el único indicio de que éstos seguían vivos.
- ¡Oh! ¡Rayos! Sabia que esta era una mala idea... ¡auch!-, dijo Satrapa, que se encontraba con la pierna enyesada.
- Satrapa, no deberías intentar mover la pierna, al menos no todavía-, dijo Oso, quien acostumbrado a mover las manos mientras hablaba, tuvo que morderse la lengua para no gritar debido a su brazo enyesado.
- ¡AH! ¡¡¡NO!!! ¡¡¡Estuvimos TAN cerca!!!-, un decepcionado Mega dice mientras se levanta de la cama, sentándose.
- ¡Oh! Tienes razón... ¡¿Por qué tuvimos que tener tan mala suerte?!-, sollozó Oso. Luego, en su imaginación se armó una imagen que le dejó impresa una cara de Baka Hentai: - Asuka se veía tan- la saliva hizo inentendible esta palabra- con ese traje de enfermera-.
- Si... pero a quien no le fue tan mal fue a Satrapa... ¡Ah! Qué envidia, amigo, ¡tu la viste en vivo!-, dijo Mega.
- ¡Jajauch! ¡Oh! Pues debo admitir que al menos valió la pena... Aunque eso si, casi me desangro vivo ahí dentro-, sentenció Satrapa.
- ¡¡Kaname!! ¡¡¿Por qué?!! Creí que si le decía que iba a venir a visitar a Shinji no vendría-, lloraba Mega, decepcionado porque había fallado su plan.
- Nunca subestimes a Kaname... ¡Ouch!-, otra vez Oso se muerde la lengua. - Ya lo aprendimos por las malas-.
Un pequeño momento de silencio se genera en la habitación. El insoportable sonido del ¡Beeep! ¡Beeep! taladraba los oídos y la paciencia de los muchachos. Oso intentó desconectarse, pero el interminable ¡Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeep! que suena cuando uno se muere era aún más escandaloso. Y más si mencionamos la cuadrilla de enfermeros que vino a darle shocks eléctricos para ver si resucitaba, incluso cuando Oso gritaba a voz pelada que estaba vivo aún.
Cuando la cuadrilla se enfermeros se fue, dejando a Oso un poco más maltrecho de lo que estaba, Mega le pregunta a Satrapa:
- Oye, Satrapa... -
- ¿Ah?-
- ¿Crees que la paliza que nos dio Kaname fue... terriblemente amorosa? Jeje...-
- Er... no, ni siquiera consideró los años que pasamos en la Preparatoria. Bah, en realidad, creo que aprovechó para vengarse de todos esos años de la Preparatoria. ¡Jajauch!-
- ¡Jaja! ¡Auch! Ni me lo recuerdes... ¡¡Tengo un dolor de cabeza imposible!! ¡Ah! Honestamente creo que a ustedes les fue mejor que a mi...-
- Habla por ti mismo; yo no podré levantarme en un buen tiempo. A Oso le fue mejor.-
- ¡Jajauch! ¡Pues lamento su fortuna muchachos! ¡Al menos yo me puedo levantar! Pero no podré tomar fotografías por un tiempo, así que a Mega le fue mejor-, dijo Oso, quien se sumó a la conversación.
- ¡Jaja! ¡Auch! Ni me lo recuerdes... ¡¡Tengo un dolor de cabeza imposible!! ¡Ah! Honestamente creo que a ustedes les fue mejor que a mi...-
- Habla por ti mismo; yo no podré levantarme en un buen tiempo. A Oso le fue mejor.-
- ¡Jajauch! ¡Pues lamento su fortuna muchachos! ¡Al menos yo me puedo levantar! Pero no podré tomar fotografías por un tiempo, así que a Mega le fue mejor.-
- ¡Jaja! ¡Auch! Ni me lo recuerdes... ¡¡Tengo un dolor de cabeza imposible!!...-
Como verán, se armó un tremendo “loop(8)” en ese momento que debe haber durado unos 10 minutos fácilmente. Si, estos muchachos tienen una gran concentración (¡Jajaja!).
Y ese loop habría sido interminable si no fuera porque fueron interrumpidos por la entrada de una enfermera al la habitación. Los muchachos giraron sus cabezas hacia la enfermera: la bata rosada, las medias blancas y la gorrita blanca habían despertado sus sentidos H. La enfermera permaneció indiferente a la baba y a la hemorragia nasal que los muchachos presentaban, y dijo:
- Muy bien, ¿el señor Oso? ¿Es usted? Tiene una visita.-
- ¿Una visita? ¿De quién?-, dijo un Oso sorprendido.
- La señorita Rei Ayanami ha venido a visitarlo, dijo expresamente que “quiere verlo para confortarlo”-, dijo la enfermera con voz picaresca.
- ¡Oh! ¡REI! ¡Por eso la quiero tanto!-, gritó de alegría mientras salía cual disparo afuera de la habitación.
- ¡Suertudo! ¡Como es Pro-Rei!-, dijeron casi al unísono Mega y Satrapa.
- ¡Ah! Y a ustedes vino a visitarlos la señorita Langley.-
- ¡¡¡KANAME!!!-, la sincronía de LBH y GBH estaba asustando a la enfermera.
En ese momento, cual huracán que azota las costas, demoliendo todo a su paso, Kaname irrumpe en la habitación, con una sonrisa en su rostro... una sonrisa que da miedo...
- ¡Bueno! ¿Cómo están mis Bakitas Hentai hoy?-
- N...no vienes a g...g... glup... golpearnos otra vez, ¿cierto?-, dijo Satrapa, tragando saliva.
- ¡Jaja! ¡No! ¿Qué te dio esa idea?-, dijo sin mesura Kaname.
- Tal vez porque traes ese mazo en tu mano, ese que escondes tras tu espalda-, dijo Mega, que intentando huir golpea su cabeza con un gotero para suero.
- ¡Ah! ¡No! Este... acabo de terminar algunas tareas...-, dijo Kaname, arrojando el mazo peligrosamente cerca de los BH que quedaban en la habitación. Satrapa y Mega quedaron en shock por la cercanía de la trayectoria mortífera del mazo, pero aliviados de que esa tarea parecía no incluirlos a ellos.
- ¡Ah! Lo siento chicos, ¡pero ustedes se lo buscaron! No iba a permitir que anduvieran de hentais espiando a Shinji y Asuka-, dijo Kaname al ver la condición de GBH y LBH.
- ¡Oh! ¡Discúlpanos! ¡No lo volveremos a hacer!-, dijeron Mega y Satrapa en un tono de patética súplica.
- Ya lo se... Por eso venimos a asegurarnos de ello-. Una sonrisa maliciosa pareció brotar del rostro de la muchacha, pero fue tan fugaz que nadie lo habría notado... salvo los BH, claro.
- ¡¿Venimos?!-, el tono de los chicos era desgarrante.
Kaname abre la puerta de la habitación para revelar a una muchacha de cabellos rojizos, ojos azules, blablabla... Ya saben que es Asuka. Una sonrisa macabra iluminaba su rostro. En su mano derecha tenía una cámara, igual a la de Oso, y en su mano izquierda alzaba unas cajas de maquillaje. Muy temerosamente, Satrapa y Mega musitan de forma tal que parece un idioma antiguo indescifrable:
- ¡¿Eh?! ¡¿ASUKA Y KANAME JUNTAS??-
- ¡Hallo, bakas! ¿Están listos?-
- ¿No querrás decir “listas”, Asuka?-
- ¡Jaja! Cierto, Kaname...-
- ¿De qué están hablando?-, dijo un Satrapa confundido.
- ¡Ay, mamá! ¿Por qué nos están mirando así?-, cuestiona Mega mientras las chicas se acercan a los sorprendidos BH.
- Jijiji...-, fue lo que los BH escucharon de las bocas de Asuka y Kaname. De repente, Asuka toma fuertemente a Satrapa, mientras Kaname se arroja en persecución de Mega, que debido a sus heridas no pudo huir mucho que digamos.
- ¡Rápido, Kaname! ¡Agarra a Mega!-, gritó Asuka.
- ¡AH! ¡Ten piedad, Kaname! ¡Todavía tengo mis vendajes!-, gritó un suplicante Mega.
- ¡ARGH!-, vociferó un agonizante Satrapa. -¡Asuka, por lo que mas quieras, no muevas mi pierna! ¡Por favor! ¡No me puedo mover!-
- ¡Pero bien que intentaste escapar, baka!-, increpó la pelirroja.
Mega y Satrapa forcejearon tanto como pudieron, aunque al final sus esfuerzos fueron completamente inútiles: ambos terminaron atados a los respaldos de las camas. Las dos chicas no dejaban de mostrar una sonrisa maliciosa, que creció al finalizar la tortura inicial de los muchachos.
- ¡Oh! ¿Qué nos van a hacer?-, preguntó un suplicante pero ilusionado Satrapa. Incluso en estos momentos de dolor no se le quita lo Hentai.
- Nadie dijo que les fuéramos a hacer daño, Satrapa-, dijo casi dulcemente Kaname, salvo por la sonrisa que no se le quitaba del rostro.
- ¡Jeje!-, rió Asuka. Su mirada habría llenado de miedo al propio Mefistófeles. -Exacto, en cambio los vamos a tratar muy bien-, dijo. Luego se acercó a los muchachos, y casi susurrando a los oídos de Mega, dijo:
- Pero haremos que aprendan su lección.-
Los muchachos quedaron boquiabiertos por lo que estaban viendo: Asuka y Kaname siguieron caminando lentamente hasta pararse frente a las camas de los atados, ambas con unas sonrisas muy (demasiado) provocativas. Como GBH y LBH tuvieron la delicadeza de no desprenderse de los diagnosticadotes de ritmo cardíaco, éstos (los diagnosticadotes) emitieron claramente el rápido incremento de los latidos de los BH. Las chicas hablaron:
- Muy bien, chicos, si les encanta andar de hentais...-, dijo Kaname.
- ...entonces les daremos algo por ser hentais...-, finalizó la frase Asuka.
Mega y Satrapa estaban a punto de explotar. Y como si la escena no fuera ya extraña, Asuka y Kaname se quitan rápidamente sus respectivos vestidos haciendo que hemorragias en incesantes chorros de sangre salgan disparados de las narices de los muchachos. Obviamente está de más decir que los aparatejos cardiómetros comenzaron a quemarse y a desprender humo, mientras los BH se deshacían desmayados en el suelo. En ese momento, un Shinji que pasaba por ahí para ver a sus amigos entro al cuarto justo a tiempo para ver el “espectáculo” (de las chicas) y unirse a la “reacción” (de los muchachos).
Para tristeza de todos los Hentais que están leyendo “esto”, las muchachas en realidad habían tomado la precaución de colocarse un short y una blusa top bastante completos bajo sus vestidos de enfermeras. HENTAIS.
- ¡JAJAJAJAJA!-, ríen fuertemente Asuka y Kaname al salir victoriosas en su broma. Asuka colapsa mientras se sostiene su estomago, ya comenzaba a sentir calambres en sus abdominales.
- ¡Oh! ¡Jajaja! ¡Oh, eso fue grandioso! ¡¿Viste la expresión en sus rostros?! ¡Jaja! ¡Eso les pasa por hentais!-, dijo casi sin aire (y aunque usted no lo crea) una carcajeante Kaname.
- ¡Jaja! ¡Me duele el estomago! ¡Jaja! ¡Tenías razón, Kaname! ¡La broma fue una gran idea!-, dijo una adolorida Asuka. -¡Jaja! Aunque me hubiera gustado dejarlos en coma... bakas...-
- ¡Oh, vamos Asuka! ¡Míralos de por si ya como los deje!
- ¡Jeje tienes razón! ¡Rápido, están inconscientes! Trae la caja de maquillaje-, dijo Asuka, anunciando que el plan aún no se había completado.
- ¡Si! Tu los maquillas yo tomo las fotos-, finalizó Kaname, mientras alistaba la cámara fotográfica. Sin embargo, al voltear su mirada, la muchacha ve otro charco rojo en el piso, ajeno a los charcos de los BH; y un Shinji tirado en medio de el inconsciente le llama la atención. Finalmente, reacciona:
- ¡AH! ¡SHINJI! ¡Asuka! ¡Shinji nos vio también!-, gritó la ahora fotógrafa temporal.
- Hm... no te preocupes... ¡Esto es perfecto! Yo me encargo de mi baka shinji después-, dijo Asuka, con una sonrisa más bien picarona, que descolocó a Kaname por un momento.
Asuka prosiguió a maquillar ridículamente a Mega y a Satrapa, y para humillarlos aún más (como si se lo merecieran), Kaname tomo unos cuantos cientos de fotografías para subirlas luego a internet. Una vez realizada la sesión fotográfica, Asuka arrastró al inconsciente de Shinji de vuelta a su habitación, cerrando la puerta con llave, y se aseguró de romper todas las cámaras intrusas esta vez.
Lo que allí sucedió, allí quedó... o al menos, eso creen los involucrados... y los que no.
Notas:
(6): Dícese de las jugadoras de Billar. El término “5 bandas y villa a la esquina” significa que la bola elegida para embocar en la tronera de la esquina rebotará 5 veces en los márgenes de la mesa, llamados “bandas”.
(7): Es muy común, cuando el relator es argentino, que las “s” de final de palabra se omitan.
(8): Dícese de la repetición de un patrón cualquiera de manera indefinida.
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Mar May 20, 2008 12:46 pm Asunto: |
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Mar May 20, 2008 12:58 pm Asunto: |
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Capítulo 6: El sótano, la mansión, el viaje
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Era una tarde soleada, como pocas veces se había visto: es que esta sociedad utópica en la que se desarrolla la historia duerme demasiado. El sol bajaba como todos los días sobre los edificios al final de las avenidas. Cerca de ahí había un campo floreado, y un grupo de hadas y duend... ¡¡Hey!! ¡Ésa no es mi escena! ¡Ayudante!
- ¿Si señor?-, dijo mi ayudante.
- ¡¡Tráeme el cuadro 20 de la escena 15!!-, le dije. Mi ayudante hurgó en una pila de papeles, sacó una libreta y me la mostró como si no estuviera seguro de lo que hacía. - ¡Sí! ¡Ésa!-, de dije, apuntando.
- ¿Ésta señor?-, me dijo, como si desconfiara de mis capacidades.
- Sí, esa. Ponla…
El ayudante colocó la libreta como para que pudiese leerla. Bueno, sigamos con la historia…
En el hospital de NERV, en una pequeña habitación, Shinji estaba “disfrutando de la vida” cortesía de Asuka, y al lado de esa habitación estaban unos personajes muy pervertidos disfrutando de la vista que les estaban dando la pareja.
Lo que no sabían, era que otros dos chicos los estaban espiando a ambos en una habitación bastante estrecha en el sótano del hospital, con varias latas de bebida energizante ( ¡RED BULL TE DA AAAALAAAAAAAAAS!), otras tantas bolsas de frituras ( ¡DORITOSSSSSSSSSSSSS EVANGELIONNNNNNNNN!) y una computadora ( INTEL CORE DUO INSIDE) donde se podía ver claramente (gracias al MONITOR SONY 45’) lo que hacían en las dos habitaciones de arriba. Bueno, a ver si haciéndoles publicidad ligamos un poco de dinero...
La primera cámara mostraba lo que se podría decir el inicio de lo que llaman “un rapidín(9)” de… ya saben, eso, lo que hacen dos personas que se aman. Pronto, la escena de la segunda cámara pasa a ser una escena de brutal violencia, donde los tres “pervertidos” eran golpeados brutalmente por una chica. Algunos doctores empezaron a evacuar y a confiscar videos por la brutal (pero amorosa) escena que el cuarto de al lado daba
Los chicos del sótano comenzaron a hablar:
- Pobres tontos, ¿verdad EDI?-, dijo el multimillonario Ez.
- Cierto. Kaname los terminará asesinando-, dijo su secuaz Edi.
- ¡Jajaja! ¡Ellos no tendrán la cinta! Con esto lograremos nuestros objetivos.-
- ¡Muy buenos objetivos!-, dijeron al unísono.
Después de esto, los chicos tomaron sus cosas y del computador sacaron un DVD de alta definición con la grabación de Shinji (de hecho, eran como unas 10 copias, claro) y subieron por el elevador hacia la recepción, donde los esperaba una limosina para llevarlos al cuartel.
Después de subir a la limosina, EDI y Ez empezaron a hablar alegremente:
- ¡Éste video nos hará ganar millones en el mercado negro del anime!-, dijo Ez, frotándose las manos.
- ¿Y por qué no ganamos millones a costa de otros? ¡Jejeje!-, dijo casi diabólicamente Edi.
- ¿Cómo? Explícate…-
- Digamos que hacemos unas llamadas, algunas cosas, y ¡pum! obtenemos dinero directo de Asuka…
- ¡Las reglas de los VH (disculpen pero el guionista las escribió así), digo BH eran que nuestra afición jamás serviría para chantajear a nadie! Si lo haces nuestra asociación terminará y jamás entraras a los BH…
- Pero ya no somos BH, y sabes que nunca nos dejarán volver al grupo...-, dijo Edi confundido. Resignándose, agregó: -Está bien… lo venderemos en el mercado negro…
La limosina cruzó la ciudad hasta llegar a la mansión de Ez. Era tan grande que era necesario mirar al cielo para buscar el techo. Los dos chicos entraron la sala de estar. Era bastante amplia y tenía varias pinturas de Asuka y Rei, muchas de ellas en poses efectivas para hacer sangrar a más de uno.
Un mayordomo, parecido a mi asistente, se acercó a ambos y les pidió sus sacos: Ez era tan rico que compró dos disfraces: uno del uniforme de Kyon y otro de Koisumi, ambos de la serie “La Melancolía de Haruhi”, que algunos conocen. Al recibir los sacos el mayordomo se retiró y los chicos siguieron su camino hacia la habitación de Ez, que estaba llena de figuritas y pósters de Asuka y Rei, tantos que casi no había espacio para ellos. Edi se acerco a la computadora de la habitación y empezó hacer copias, mientras Ez admiraba su propia colección. Pronto, Ez se desplomo por mucha pérdida de sangre, así que Edi llamo a su mayordomo, quien lo recogió inmediatamente. En aquel momento, Edi aprovecho esto para enviar un e-mail a Asuka:
PARA: Asuka
DE: Remitente oculto
Bueno, el siguiente correo puede considerarlo como una amenaza: Tengo imágenes muy comprometedoras de usted, y si no quiere que las publique, mande 5 mil dólares a la siguiente dirección:CALLE: (Protegida por contraseña)Si no la entrega a las 23 horas, las publicaré en el foro. Tiene que ir usted o una persona muy cercana a usted, de preferencia Kaname ^^. Ya sabe, tiene hasta las 23 horas de hoy para entregarla o si no caerá en manos de los foreros.
Al terminar, EDI le envió el correo a Asuka, se “relajó” y empezó a disfrutar su nueva adquisición.
…o…
Oso había abandonado el edificio del hospital. Si bien esperaba la visita de Rei, unos personajes trajeados con identificaciones de NERV habían solicitado permiso para “extraerlo” del hospital, dicho muy malamente. Éstos condujeron a Oso hacia un vehículo lujoso, pintado de celeste, con rinnes color rojo escarlata y algunos diseños en blanco. Uno de los vidrios polarizados, pero de color celeste, se entreabrió para dar la bienvenida al BH:
- Te estaba esperando-, dijo una voz desde el interior.
- La espera sólo es prueba de que estabas esperándome-, dijo Oso, leyendo una libreta de frases hechas que habían escrito junto a GBH y LBH. Una gota de sudor bien gorda cayó desde las sienes de los trajeados, y luego de Oso al darse cuenta de la redundancia redundante en la que había redundado.
Una de las puertas traseras del vehículo se abrió. Sin dudarlo, Oso se introdujo en el vehículo. Una bella muchacha, de piel blanca como la nieve, de cabellos diáfanos como el cielo, y de ojos rojos como un zafiro... er... rojo(10), lo esperaba dentro. Su sonrisa deslumbró al muchacho, quien sólo escuchó:
- ¡Hola, Oso! ¿Te sientes mejor?-
- Al verte olvido todo dolor que no recuerdo-, volvió a decir Oso, leyendo descaradamente la libreta de frases hechas.
- Gracias, Oso, tu siempre con tus cumplidos-, dijo Rei, con una cara entre cómplice y “mirá que ya me di cuenta”. Súbitamente Rei cambia de voz y su rostro de semblante:
- Me contó Asuka que anduviste espiándola.-
- Eh... bueno, no puedo mentirte... resulta que Mega me dijo que se había ido a encerrar con Shinji en su cuarto, y Satrapa plantó un árbol al frente del cuarto hace ya unos años para ese momento... así que fui a tomar un par de fotos. Ya sabes, ella dijo que podía hacerlo...-, dijo un asustado Oso, tratando de no inculpar... de no inculpar mucho a sus amigos BH.
- Sí, pero luego te dijo que fotos poner y cuales no. ¿Te gustaría que publicaran fotos mías que pudieran dañarme?-, dijo Rei, en un tono que derretiría a cualquier hombre que se digne.
- ¡No, claro que no!-, dijo Oso cuando salió de su estado de bobo babeante. – Perdón, Rei-, dijo leyendo otra vez la libreta, pues no podía articular palabra ante la situación.
- Está bien, pero por eso tendrás que tomarme fotos con Shinji-kun.-
- Esta bien-, dijo Oso de mala gana.
- Bueno, ahora dame un beso y subamos a nuestro avión-, cerró la charla Rei.
Ambos subieron a un avión charter con el logotipo de NERV. El avión no tardó mucho en despegar.
Notas:
(9): Acto de amor, la prueba de amor, revolcarse en los yuyos... queda claro, ¿no?
(10): Todo zafiro es azul. El hecho de no colocar granate o rubí indica el poco conocimiento en piedras preciosas por parte del escritor.
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Mar Oct 14, 2008 12:26 pm Asunto: |
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Jue Oct 16, 2008 12:48 pm Asunto: |
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Capítulo 8: Rapto
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La suave brisa matutina había dado lugar, otra vez, a la llegada de las nubes de tormenta. Más negras que carbonero después de haber trabajado horas extras, aquellos titanes de los cielos dejaban ver su furia con luces blancas, celestes, y a veces rojas, escapando hacia abajo y hacia arriba, hacia la derecha y hacia la izquierda, hacia allí y hacia allá... en fin, pa’ todos lados. La sociedad utópica, como siempre dormía, y el tránsito temeroso de los acontecimientos meteorológicos, se había reducido a algunos “inconscientes” para aquella sociedad.
En ese escenario, Satrapa y Mega se disponían a salir del hospital.
Una vez fuera del establecimiento, y cuando se disponían a llamar a un taxi, una cantidad no definida de camionetas y autos de color negro y vidrios polarizados en turquesa (muy mal gusto, diría yo) los rodearon, cerrándole el paso hacia la calle. Como si estuvieran operados todos por la misma mano, las puertas de todos los vehículos se abrieron y una cantidad igualmente no definida de hombres vestidos de negro y con armas salieron de sus escondites motorizados.
Sin previo aviso, 6 hombres armados, secundados por otros 6 hombres aún más armados, redujeron a Satrapa y a Mega, quienes pensaban que estaban viendo a la Sociedad de Amigos de Fanáticos de Hombres de Negro, quienes organizaban un concurso de cosplay y actuación en esos días. Aunque sólo sospecharon cuando se dieron cuenta del vidrio polarizado turquesa.
Una vez que los muchachos habían sido arrojados al suelo, manos en la cabeza mediante, uno de los hombres exclamó:
- Asegúrenlos-.
- Si, yo quiero llamar a la gente de mi seguro, no me tienen asegurado por ataques de cosplayers-, dijo un preocupado Mega.
- ¡Cállate! Si sólo tienes seguro para tu colección y la casa, y la estamos pagando todos. Así que ni se te ocurra contratar algo más costoso, porque te lincho acá mismo-, dijo Satrapa. –De todas maneras, estos muchachos no son los de la SAFHN(11), no veo a Jhon por acá.-
- ¡Silencio! Rápido, métanlos en los vehículos y vayámonos antes que la lluvia avecine-, sentenció uno de los trajeados. Así, Satrapa y Mega fueron sometidos (otra vez) y puestos en el interior de una de las cajuelas disponibles (que como sabemos, y si es una por automóvil, son incontables).
Ya dentro de la cajuela, los muchachos intentan entablar una conversación esclarecedora.
- ¿Qué crees que quieran?-, preguntó Satrapa.
- No lo se, pero esto no me esta gustando. ¡Si se meten con mi colección y mi casa, se las verán con mi prestadora de seguros!-, gritó Mega.
- ¡Calla! Pueden oírnos...
- Cierto, aunque sigo nervioso. ¿Tienes alguna idea de quién los enviaría?
- No estoy muy seguro, pero me pareció ver un emblema de la seguridad de NERV en casi todos los autos y camionetas-, dijo Satrapa.
- ¿Casi? Entonces algo anda mal, o tus lentes ya no te sirven. ¿Pero qué será lo que querrán con nosotros? ¿Será por lo de la otra vez?-, preguntó, indagatorio y cuestionador, Mega.
- La última vez fue obra de Asuka, no creo que sea por eso... pero estoy seguro de que no nos tomará mucho tiempo averiguarlo...
Incluso en esta incómoda, estresante, preocupante e incómoda (sobre todo incómoda) situación, los muchachos matizaron la “escena” con un estrepitoso “¡Chan chan chaaaaaaaaaaan!” y una mirada a la cámara 2 (entiéndase la rueda de auxilio), como en aquellas películas de suspenso de antaño.
Después de como cinco minutos el auto que llevaba a los muchachos y toda la seguidilla incontable de vehículos se detiene.
- ¿Ahora qué es lo que sucede?
- Pues parece que... nos hemos detenido-.
La cajuela se abre abruptamente, y los mismos 6 hombres secundados por los mismos 6 hombres secundados por los mismos 6 hombres secundados por los mismos seis... ¡Ah, ya leí esta parte! Decía, esos 12 hombres (los mismos), sacaron a Satrapa y a Mega de la susodicha cajuela, colocando cuidadosamente vendas en los ojos de los susodichos... Satrapa y Mega. Ante esto, el sabio Satrapa sentenció:
- Si, efectivamente, nos hemos detenido-.
- ¡Caminen!-, dijo secamente uno de los 12 (incontables) hombres con traje.
Así caminaron largo rato por un baldío acondicionado y por algunos caminos de tierra. Cuando finalmente se detienen y le quitan las vendas (a Satrapa y Mega), los dos (y el resto de la gente trajeada) se encuentran en cuarto de mediano tamaño con las luces apagadas y con una ventana con vista a un río. Una lámpara es el único vestigio de luz (el río no se veía porque era de noche). El candil apuntaba a la cara de los BH, encandilándolos.
- ¿Dónde demonios estamos? ¡Que alguien conteste!-, dijo un ofuscado Satrapa.
- Creo que en un cuarto con vista a un río y con problemas de electricidad, porque sólo tienen una lámpara-, contestó Mega.
- ¡Calla! Hablaba con la gente que de verdad sabe dónde estamos...-, dijo Satrapa con una gota de sudor en la sien.
- ¡Silencio!-, dijo una enfermera.
- Eso-, dijo un hombre de negro, - aquí el que hace las preguntas es el jefe-.
- Tranquilo, GBH, no sabemos en dónde nos encontramos y tampoco quiénes son ellos-, dijo Mega.
Gota de sudor en la frente de Satrapa.
- Y si no sabías, ¿por qué me contestaste hace un rato?
- ¡Callesé! Que acá el que hace las preguntas es el jefe, ¡y ese no sos vos!-, gritó Mega.
- ¡Usté no me manda a callar!-, gritó igualmente Satrapa, que cuando habla en su “dialecto-tonada” significa que está enojado, -¡Además, vo tampoco so el jefe, así que no me vengái a callá a mí!
Un disparo resonó en el ahora audible cuarto vacío. Los muchachos se callaron inmediatamente, giraron sus cabezas y vieron a un hombre vestido en un traje de etiqueta completamente negro caminar hacia ellos. Éste comenzó a hablar:
- El propósito de que los hayamos traído aquí es el siguiente-. Se detuvo, tomó una silla y la ubicó al frente de los chicos. Su rostro era cubierto por la sombra que proporcionaba la luz de la lámpara. Mete su mano en el bolsillo de su traje ubicado cerca del corazón, y saca de su interior tres fotografías.
En dos de ellas se veía a Asuka y a Rei muy... digamos, reveladoras, presumiblemente de una de sus últimas vacaciones en las playas de Acapulco.
La última era más alarmante: una fotografía que había tomado Oso recientemente, el día en que Asuka y Shinji fueron a la casa de Mega.
- ¡¿De qué se trata esto?! ¡¿Cómo las conseguiste?!-, gritaron ambos muchachos, casi al unísono.
- Esta última es la más interesante, ¿no?-, dijo el hombre.
De repente Asuka y Rei hacen aparición, por detrás de las sombras que acompañan al hombre de las fotografías. El hombre vuelve a hablar:
- Como ya saben, Oso está encargado de tomarle fotografías a Rei y a Asuka. Cuando estas fotos aparecieron en el Internet, era obvio que al primero que buscaríamos era a DBH. Se le contactó inmediatamente y le pedimos explicaciones. Después de usar nuestros métodos de interrogación, aceptó que él había tomado las fotografías, pero que el aún no las había publicado pues no tenía el consentimiento de las señoritas aquí presentes. Nos informó que éstas habían sido robadas de su archivo hace poco tiempo. También mencionó que los únicos que sabían de estas fotos sensuales eran ustedes dos, aunque los defendió diciendo que eran compañeros y que no serían capaces de hacer algo como eso. Sin embargo, tenemos nuestras sospechas-.
- ¿Pero de qué demonios están hablando?-, preguntó Mega.
- De traición a estas señoritas y al grupo Baka Hentais-, dijo la voz de una tercera señorita. Tras el velo de la oscuridad, la figura de Kaname se presentó ante el resto del personal presente.
- ¿Cómo?-, dijo Satrapa.
- Como oíste, de traición...-, dijo Asuka.
- ...y chantaje-, finalizó la frase Rei.
- Esto esta mal-, dijo Mega.
- Nosotros nunca haríamos algo así...-, dijo Satrapa.
- ¡Tienen que creernos!-, gritaron los dos al unísono.
Las luces se apagaron rápidamente. En los ojos de los BH quedaron las miradas furiosas de las tres muchachas. Después de varios minutos de silencio e incertidumbre, la puerta se abre. El cuarto estaba sospechosamente vacío. Una persona entra mientras los muchachos se encuentran “sospechando”, y los desata rápidamente.
- ¿Quién eres?-, dijo Satrapa. Una pregunta obvia en una situación de estrés.
- ¿Cómo te llamás? ¿Qué edad tenés? ¿Qué signo sos?-, siguió el interrogatorio Mega, hasta que la voz del hombre se hizo escuchar:
- No les puedo revelar mi identidad secreta porque... es secreta, pero me pueden llamar Ozo-.
- ¿Con “z”? ¿Sos zeziozo vos?-, dijo Satrapa.
- ¡Cállese!-, dijo Mega. – Muchas gracias, Ozo-.
- Todavía no me des las gracias-, dijo Ozo, -aún debemos salir de aquí. ¡Síganme!-.
Los muchachos corrieron por túneles, galerías, pasillos,... er... y túneles. Luego de casi 2 horas de correr, los muchachos salen hacia un callejón poco iluminado. Viéndose a salvo, Mega preguntó:
- Ahora si... ¿Por qué nos ayudaste? ¿Para quién trabajas?
- Sólo los estoy ayudando por que sé quién es el verdadero culpable de la divulgación de las fotografías. Y obviamente ustedes no son. Ahora soy un infiltrado del gobierno para averiguar la corrupción en NERV y otras oficinas que dependen de ella. Aunque lo que me interesa es el bienestar de mis adorables chicas-, dijo Ozo.
- ¿Tus adorables chicas? Más cuidadito, Ozo-, dijo un molesto Satrapa.
- ¿Te volveremos a ver?-, preguntó Mega con cara de “Ite(12) ya que no te soportamos”.
- Mientras Asuka o Rei me necesiten, ténganlo presente-, cerró Ozo. -Ahora debo ir al lado de mis chicas. Y no sólo por su seguridad, ¡jajajajaja!
Los muchachos pensaron “Qué cursi”, mientras Ozo arroja una bomba de humo. Los BH se asombran por un momento, aunque el humo se disipa rápidamente y ven a un Ozo que se estaba moviendo sigilosamente.
- Er... aún sigues aquí, Ozo-, dijo un Mega sarcástico.
- Esto me pasa por comprar bombas de humo en el mercado negro-, dice Ozo mientras se toma la cabeza. Luego alza su mano y grita enérgicamente: - ¡Taxi!-. Acto seguido, se sube y da una última mirada a los BH, diciendo:
- Como les decía, no solo por su seguridad. ¡Jajajajaja!-.
El automóvil se detuvo en la cuadra siguiente para que Ozo se bajara, ya que no tenía el dinero suficiente para pagar el viaje. Satrapa y Mega miraron sarcásticamente a Ozo, que se disponía a caminar hacia vaya saber uno dónde. Los BH pensaron que habían tenido suerte, pues si un tipo como él los había salvado, entonces alguna mano divina había hecho que llegaran a salvo a ese callejón poco iluminado.
Así, los muchachos decidieron cortar por lo sano y volver a sus casas. Acordaron encontrarse en unas horas y contactar a Oso (no al zeziozo) para que se encontrara con ellos en casa de Satrapa. Ambos se miraron, y se rieron de todo lo que había pasado.
Levantaron la cabeza para ver si podían acostumbrarse a la tenue luz de la ciudad y de la noche. Las nubes ya no cubrían la ciudad, y el sol se ponía en el poniente. La sociedad utópica se despertaba para luego volverse a dormir.
Notas:
(11): ¿Hace falta que aclare?
(12): Es una forma muy poco literaria de decir “vete”. Es una especie de conjugación de “ir”.
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Satrapa Raza Ancestral

Registrado: 08 Ene 2007 Mensajes: 6741 Ubicación: ...tengo un lapiz colorao, tengo un librito guardao para escribirlo contigo...
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Publicado: Jue Oct 16, 2008 1:19 pm Asunto: |
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Capítulo 9: El misterioso “E”, las fotos y la llamada
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Ya habían pasado 3 horas desde la huída de los BH de las manos de, presumiblemente, una rama corrupta de NERV, según los datos del zeziozo Ozo. Como habían acordado, Mega se dirigía hacia la casa de Satrapa. Los pocos quioscos abiertos ya estaban dando señales de que iban a cerrar, incluso muchos ya habían bajado sus persianas y sólo atendían por la ventanilla de la puerta. La luna se ocultaba de a ratos tras las traviesas pero diminutas nubes que aún quedaban en el cielo.
De todas maneras, este paisaje que la ciudad utópica brindaba a estas horas de la noche le era indiferente a Mega. Sea porque los acontecimientos de esa media tarde habían perturbado al muchacho, o sea porque estaba viendo un video de animé en su nuevo MP4, aquel movimiento nocturno de la ciudad parecía lejano y ausente. Cuando el episodio que estaba viendo mostraba sus últimas escenas, Mega llegó al fin a la casa de GBH.
- Hoy llegué en menos tiempo.-
A diferencia del hogar de Mega, Satrapa vivía con su hermana y un familiar en una modesta casa de clase media. Sin embargo, el hecho de ser de clase media no era el impedimento por el cuál él no haya “tuneado” su casa como lo había hecho LBH. En realidad, lo que pasaba es que, a pesar de su “caradurez”, Satrapa sentía una terrible vergüenza de mostrar su lado otaku a su familia. Si bien todos sabían que gustaba del animé, GBH se encargó de que sólo sea visto como un pasatiempo y no como una aflicción que necesitaba de un psicólogo o analista experimentado.
Mega respiró hondo y tocó el timbre. En este caso, sólo sonó un “Ding-dong” tradicional. La hermana de Satrapa atendió, dejando pasar a Mega.
- ¿Otra sesión de estudio con tu sensei?-, preguntó la muchacha.
- Psi...-, dijo un molesto Mega. El hecho de que Satrapa diga que le daba clases de apoyo al muchacho le molestaba de sobremanera, pero él entendía, hasta cierto punto, el porqué de esta actitud de GBH.
La chica acompañó a Mega hasta la puerta de la habitación de Satrapa, que podría juzgarse de normal vista desde afuera. Tocó la puerta, a lo que una voz desde el interior dijo:
- Pase.-
La hermana le abrió la puerta al muchacho, y pudo verse a Satrapa frente a su computador, con la mirada algo perdida. Mega entró y la muchacha cerró la puerta. LBH dijo entonces:
- ¿Cuándo vas a admitir tu “otakismo”?-
Satrapa no respondió, siguió mirando la pantalla vacía. Mega tomó asiento y así comenzó un silencio raro. Era extraño, ya que entre el sarcasmo de Satrapa y la perseverancia de Mega, las charlas siempre estaban animadas y el silencio sólo era para enfatizar algo.
Ahora el énfasis se volvía algo incómodo.
Satrapa se puso de pie y tomó un libro al que comenzó a hojear. Mega, que era ya como de la familia, se sentó frente al computador y lo encendió. Comenzó a buscar algunas cosas en la máquina de Satrapa, algo medio complicado: como todos los BH, tenía una PC con más almacenamiento que cualquier Host de internet. Nadie se explica cómo estos muchachos consiguieron 80 Tb(13) en sus discos duros.
Y encima, los tenían casi llenos.
Sin embargo, logró encontrar lo que quería: unos capítulos de Golden Boy. Mega sabía que, después de Belldandy y Asuka, Satrapa disfrutaba viendo series como esa, aunque su pretexto era que “la comedia con doble sentido es doblemente divertida”.
- Vaya ecchi...-, dijo Mega al pensar en eso.
A pesar de poner el volumen de la PC a todo lo que daba, pensando de que Satrapa reaccionaría ante la oferta (o ante el temor de ser descubierto), nada de lo que Mega había planeado hizo salir a GBH de sus pensamientos. Bajó el volumen por su seguridad (la de Mega), y se puso a pensar. Hasta que:
- ¡Ya se!-, dijo Mega.
- ¿Eh? ¿Pasa algo que deba atender lo suficiente como para interrumpir mi lectura?-, dijo un algo más familiar (sarcástico) Satrapa.
- Lectura... Sí, cómo no. ¡Déjame ver qué leías!-, dijo LBH, quien en un rápido movimiento le quitó el libro. Una gota de sudor cayó por su sien: ante sus ojos, flamante, impasible, intangible, increíble, invertebrado, ostentaba el libro de Kaji-sensei (como solían llamarlo) “Como sacarle fotos a Asuka y no morir en el intento".
- De verdad pensé que tenías algo, pero veo que no...-
GBH soltó una sonrisa (en realidad un “jijiji” patético), y dijo:
- ¿Qué ibas a decir?
- Pues que debemos contactar al que publico esas fotografías-.
- ¿Para?-
- ¡¿Es que no lo entiendes?! ¡Vaya uno a saber qué fotos tiene de Asuka!-
Ambos perdieron la mirada mientras sus narices sangraban y sus bocas expedían un hilo de saliva. Se podía decir que el ambiente ahora era más familiar.
Mega conectó el router e inició sesión en el MSN. Satrapa se puso a pensar en cómo hacer para encontrar a quien publicó las fotografías que Oso había tomado. De repente, el típico sonido de conversación abierta del MSN retumba en el salón (resulta que Mega no había bajado el volumen de los parlantes, sí el del reproductor de video). Satrapa se acerca y maximiza la ventana en su PC, y ve como display una "E" escrita en una fuente extraña.
En la ventana de conversación se podía leer:
E dice:
¿Así que quieren fotos de Asuka? ¿En traje de baño, en bikini, o tan solo vestida con un delantal de cocina? Ustedes eligen...
Con sólo imaginar las fotografías, Satrapa y Mega caen al piso casi totalmente desangrados, repitiendo:
- Sólo un delantal...-
Otra vez sonaron los parlantes indicando una nueva línea del misterioso “E”. Los muchachos se incorporaron para seguir leyendo:
E dice:
Yo se los puedo conseguir...
E dice:
a un buen precio, claro...
Mega decidió tomar la iniciativa:
Mega dice:
¿De cuánto estamos hablando?
E dice:
¿Qué tienen para ofrecer?
Llamando a E para iniciar videollamada...
Colgar (Alt+Q)
E ha respondido a la llamada
- ¿Qué estás haciendo, Sat?-, dijo Mega. Había sido Satrapa quien inició la videoconferencia.
- Así será más fácil ofertar para que lleguemos a un acuerdo-, dijo Satrapa, que comenzó a husmear cerca de su PC para ver si encontraba algo interesante.
Mega volvió su vista al display del MSN de “E”. Le pareció extraño no ver nada, sólo una sombra oscura que cubría todo. Fijó la vista, y de repente unos ojos brillantes aparecieron por un instante, suficiente tiempo como para que éste sintiera miedo e intentara cerrar la conversación. Satrapa lo detuvo involuntariamente al decir:
- A ver, busca en la computadora vieja de al lado que tiene calcomanías de Rei y Asuka pegadas por todos lados. A ver, veamos éstas-, dijo Satrapa antes de que Mega pudiera hacer algo. Acercó unas fotografías a la cámara web, mientras escribía:
Mega dice:
¿Te parece bien unas fotos de Asuka y Rei en bikini en Acapulco , Mar del Plata u Okinawa? ¿O de Rei en poses muy sugerentes?
Mega dice:
Al estilo de ésta
Mientras escribía esta última frase, tomó una fotografía y la acercó a la cámara.
- ¡¿QUÉEE?! ¡¿TUVIMOS ESAS FOTOS TODO ESTE TIEMPO EN FRENTE DE NUESTRAS NARICES?!-, dijo LBH, entre molesto y asombrado.
Los parlantes resuenan con la reacción del susodicho “E”: se escuchan los pasos de una persona corriendo, dando gritos desaforados como "OH MY GOD, TEH REI!", acompañado de más ruidos. La corrida parece interrumpirse por un golpe fuerte propinado por una fémina que había entrado repentinamente a la habitación. Luego de lo que los BH ven como una pequeña discusión, la sombra llamada “E” volvió a escribir:
E dice:
Bueno, creo que tenemos un trato aquí, señores.
E dice:
Me contactaré luego con ustedes.
E ha cerrado sesión.
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡¡¡Las fotos!!!-, dijo en un sollozo Mega.
- ¿No te parece esto muy sospechoso?-, dijo Satrapa. – Esa voz que escuchamos me resulta muy familiar, creo haberla escuchado también en otro lado. Además, ¿cómo es que tienes a alguien tan misterioso y desconocido en tu lista de contactos?-.
- Cierto-, dijo un Mega distraído. –Mmmm, mira todas estas fotos de ASUKA...-
De repente la puerta se abre. Desde fuera de la habitación la hermana de GBH grita “Tienes más visitas, y parece que tiene prisa”, mensaje algo relegado a lo prematuro de los acontecimientos ya ocurridos. Aquel que abrió la puerta fue Oso:
- Buenas, ¿todo bien?-
Sin embargo, Mega y Satrapa mantienen sus ojos fijos en la pantalla de la PC, inmutables.
- Hey, los estoy saludando, ¿no pien...?-, Oso se interrumpe al ver lo que los chicos están viendo.
Mega se da cuenta (después de unos 15 minutos viendo el monitor) que Oso ha entrado en la habitación. Saca del espasmo a Satrapa para indicarle su descubrimiento, y ambos comienzan a mirar fijamente a Oso, con una tez maliciosa. Esperando a que esto, al igual que en sus series favoritas, diese algún tipo de resultado, pasaron otros 15 miunutos, hasta que Oso reaccionó:
- Eh... ¿Chicos? ¿Qué... qué pasa? ¿Qué traen entre manos?-
- Oh, no es nada, Oso...-, dijo Mega.
- ¿Recuerdas esas fotos que tomaste de Rei y Asuka?-, dijo Satrapa. GBH y LBH comenzaron a rodear a Oso y a arrinconarlo contra una pared.
- Er... sí... ¿las de Acapulco?-
- Ajá... ¿Acaso las publicaste?-, dijo Mega, que matizaba esta declaración levantando lentamente un martillo que tenía en la espalda, intentando no ser visto.
- Yo sólo las tomé... Pero nunca publiqué nada sin su consentimiento... bueno, nada excepto los trabajos de prensa que hago, pero en este tipo de material saben que no hago nada con ellos hasta que todos los BH están de acuerdo.-
- ¡¿Eh?!-, dicen los otros BH, mientras Mega deja caer el martillo. Acto seguido, LBH dice:
- Si no fuiste tú, ¿entonces quién...?-. Mega adornaba su frase señalando alternadamente al monitor de Satrapa y a Oso.
- ¡¿De qué están hablando?!-, dijo un visiblemente molesto DBH.
- Oh, discúlpanos, Oso. Estábamos a punto de...-, dijeron alternadamente GBH y LBH, mientras dejaban caer de sus bolsillos un martillo, una sierra, una cuerda, y varios utensilios de cocina. El estupor en el rostro de Oso al preguntarse cómo hicieron para guardar tanto arsenal en sus bolsillos y no cercenarse una pierna en el proceso era sólo superado por la cara del personaje de la famosa pintura “El Grito”.
- ¿Pero qué les hice?-
- ¡No, no! No es que pensáramos que tú lo hiciste...-, dijo Mega mientras se le caía la cara. –Bueno, en realidad si lo pensamos...-
- Verás... Después de salir de aquel endemoniado hospital del Capítulo 4, unos hombres de negro nos raptaron y nos llevaron a un cuarto donde nos acusaron de cometer chantaje y traición contra Asuka y Rei-, comentó Satrapa.
- Y por supuesto que nosotros nunca haríamos eso. ¡Las adoramos!-, cerró LBH.
- ¿Y qué les paso?-, indagó Oso, mientras sacaba la libreta que usaba para sus entrevistas.
- Pues un tipo apareció de la nada, nos saco de ahí, dijo que le llamáramos Ozo... y luego parloteo algo de que era el protector de las chicas y blablablah-, esto último lo dijo Mega con un tono muy despectivo. - Pensé que nos iba a eliminar, pero parece que él sabe la verdad, o al menos algo. Tenemos que encontrarlo otra vez. Para más información remítete a los capítulos anteriores.-
- Sí... y pues, pensamos que habías sido tú la causa de nuestros sufrimientos... y bueno... lo sentimos...-, dijo Satrapa. Su tono serio y meditativo sólo era opacado por el hecho de que dijo esto leyendo el ya mencionado libro de Kaji-sensei.
- ¡No hay problema! ¡Jaja! ¡si quieren los ayudo!-, dijo Oso animado.
- ¿Cómo “si quieren”? ¡Esto es algo que atañe a los BH y debes ayudarnos!-, dijo Satrapa, ahora leyendo un manga.
- Gracias, DBH. Parece que jugaremos a “Adivina quién es el culpable”-, dijo Mega. Su tono de heroico y sarcástico sólo se vio opacado por el hecho de que, efectivamente, tenía el juego “Adivina quién es el culpable” en sus manos y ya lo estaba colocando en la mesa de estudio de Satrapa.
Gota de sudor general.
- ¡Jaja! Sí, pero hablando en serio, quien haya ensuciado nuestros nombres lo pagara caro.-, dijo Satrapa, secándose la sien.
- Claro, claro... jejeje. Y bueno, pues, ¿ya tienen un plan? Necesitaremos toda la ayuda posible.-, dijo Oso.
- Pues veremos si Shinji nos ayuda... Y con las chicas no nos conviene metemos ahora... así que... umm...-
- ¡Oh! ¡Jeje! No os preocupéis, amigos, sé justo a quien llamar...-
- Maldición, ¿acá también tiene que aparecer?-, dijeron Oso y Satrapa, molestos.
Refunfuñando, Mega saca un celular y... coloca un MP3 para escuchar. Una vez que terminó la canción, finalmente marca un numero (menos mal) para llamar a alguien (no será a él mismo, claro). Activa el altavoz para que todos escuchen, y luego de percibir varios (vaaaaaarios) tonos de llamada, se puede oír una voz masculina contestar del otro lado de la línea.
- ¿Sí, bueno? ¿Quién rayos te crees hablándome a estas horas? ¡Estoy muy ocupado!-
- ¿Qué traes, cabrón? ¿YO te creé y todavía te atreves a levantarme la voz?-, dijo Mega en un claro español mexicano.
- ¿MEGA? ¡Oh, Dios! ¡Lo siento Mega-sama! ¿En qué te puedo servir, oh poderoso creador?-
- Hm... Así me gusta... ¡Bien! Escúchame, quiero que dejes de andar... hum... “procreando” con Dennise y que agarres el primer vuelo a Tokio-3 de inmediato. Ha ocurrido un lamentable percance que me involucra y necesito tu ayuda.-
- Hm... ¡Parece que mi presencia será solicitada otra vez!-, desde el otro lado del teléfono Oso y Satrapa gritan “No, no la precisamos”. - ¡Jaja! ¡SÍ!-, dice el personaje, mientras una voz femenina grita en forma de protesta “¡Hey! ¿Qué crees que estas haciendo? ¡No me puedes dejar así!”.- Eh... lo siento amor... es que el jefe llama... -, a lo que la voz femenina dice “¿Mega-sama? Rayos... Bueno, anda vete”, mientras desde el otro lado GBH y DBH gritan “¡No dejes que venga, mantenlo ocupado!”, para seguir con un “¡Ah! Y saluda a Mega-sama por mí”, que fue la última frase de la muchacha.
La cara de vergüenza de Mega podía verse desde la Estación Espacial Internacional a simple vista. Desactivando el altavoz y colocándose en un rincón para que los otros BH no lo escuchen, LBH continuó con la conversación:
- Ush... sí, sí... Le mando saludos... Dile que se cuide... Ajá... Bien... Está bien... ¿Llegas mañana? ¡Argh! ¡De acuerdo! ¡Sí, sí, te dejo terminar! Pero no voy a ponerle nombre a tu hijo... Sí... Bueno... nos vemos...-
Finalmente, cuelga.
- No nos digas que era...-, dijeron Satrapa y Oso, tomando las herramientas que antes habían dejado caer GBH y LBH al detener su ataque a Oso.
- ¡Jaja! ¡Ustedes deberían de saberlo! ¡Ah, qué malos lectores son! ¡Jaja! ¡Ni siquiera me dejan reviews! ¡Jajaja!-, dijo Mega.
- Yo no leo fics.-
- Y yo si leo no dejo reviews a menos que sea bueno.-
- ¿Qué me quieren decir?-, dijo Mega molesto. –De todas maneras, necesitamos toda la ayuda posible. Y créanme, con nuestro nuevo compañero ya estamos bien armados-, completó Mega mientras se frotaba las manos maliciosamente.
- Éramos muchos y parió la burra(14)-, dijo Oso por lo bajo. En ese momento, la hermana de Satrapa llama a los BH a la cocina, pues les había preparado la cena.
…o…
Al día siguiente, los BH deciden re-juntarse en la casa de Satrapa. Los familiares de GBH habían salido a un campamento y habían dejado la casa sola. Aunque la idea original era que se reunieran en la casa de Oso pues allí estaban todas las imágenes que necesitaban para “reunir postas”, DBH sabía que GBH no podía dejar la casa sola, por lo que acordó con Mega en que lo ayudara a llevar el material necesario desde su casa a lo de Satrapa, para lo cual usarían la furgoneta que Oso maneja para hacer sus entrevistas.
Una vez que llegaron a la casa de Satrapa y que el anfitrión les ofreciera un desayuno, los BH se centraron en buscar pistas (o lo que fuera) en las fotos que tenían, sobre todo en las que Oso había sacado en Acapulco, Mar del Plata y Okinawa, además de las recientes obtenidas en casa de Mega. Mientras las PCs de Oso y Satrapa funcionaban a toda su capacidad y Mega se movía de un lado a otro leyendo y subrayando papeles y documentos, el teléfono suena estridentemente: “ROOOOOOOOOOOOOONG”
- ¡Pero si estoy haciendo bien las cosas(15)!-, dice Mega, dejando caer unas fotos y un pañuelo.
- Te dije que si no le cambiabas el timbre alguien se iba a confundir-, dijo Oso. –Bueno, que alguien conteste...-
- Er... ¡Mega, contesta! Ya casi llego a la foto donde se les cayó el brasier a las chicas-, dijo Satrapa.
- ¡Cállense! ¡Yo no atiendo! ¡Esta foto es la mejor!-, dice Mega, intentando detener la hemorragia nasal con el pañuelo que había tirado antes (¿Para qué habían pensado que era el pañuelo? HENTAIS).
- Ya, está bien, yo contesto-, dice Oso, “vencido”. Oso casi resbala con los pañuelos ensangrentados y los ríos de baba de Mega. -¡Ten cuidado, no arruines esas fotos!-
Oso, luego del periplo ya contado desde su PC hasta el teléfono, a fin llega y contesta el teléfono, preguntando:
- ¿Aló? ¿Quién habla?-
La conversación telefónica se desarrolla sin que los otros BH (y usted, lector), supieran de qué se trataba (aunque los BH no prestaban atención porque estaban ocupados en otros asuntos ¡Usted qué hace, querido lector?). Después de hablar por lo menos unos 5 minutos, DBH cuelga el teléfono y llama a sus compañeros BH.
- ¡Chicos vengan!-
Ante la poca (o nula) respuesta por parte de los BH, Oso utiliza su táctica infalible para llamar la atención:
- ¡Miren la foto XXX de Asuka y Rei que tengo aquí!-
La respuesta fue inmediata, incluso no necesitó terminar la frase. Los BH se molestan con Oso al descubrir la treta. Oso cambia el semblante de su rostro, a lo que Satrapa pregunta:
- ¿Qué pasa? ¿Era el teléfono que sonaba? ¿Quién era? ¿Qué querían? ¡No podrán sacarme nada, todo es mío!-. Los chicos lo calmaron dándole una pastilla.
- ¡Era Ozo!-
- ¿Eras tú hablándote a ti mismo?-, dijo Satrapa, influenciado por la medicina.
- No, era Ozo.-
- ¡Ah!-
- ¿Y bien? ¿Qué quería?-, siguió indagando Satrapa.
- Me comentó que ha estado investigando y al parecer alguien está tratando de conspirar contra las chicas. De todas maneras, no está seguro de cuántos son, pero que seguramente es una persona o un grupo muy cercano a ellas. Y parece también que el nombre de Shinji Ikari está involucrado. Dijo también que debemos de tener cuidado y no confiar en nadie. ¡Ah! Y que quiere reunirse con nosotros.-
- Mmmmm... ¿De qué tratará todo esto? ¿Creen que debemos confiar en él?-, dijo un meditabundo Satrapa.
- No lo sé, pero si sus conjeturas son ciertas debemos actuar. Y conforme a eso de confiar en él, lo veremos de acuerdo a lo que la situación nos dicte-, dijo DBH. – A propósito, ¿dónde esta Mega?-
- Lamentablemente no se perdió y está allí, en el sofá. ¿Dónde dijo Ozo que nos encontraríamos?-, preguntó Satrapa.
- Dijo que estuviéramos en la calle principal a primera hora, enfrente del “Table dance”.-
- Roger... Federer(16)-, (gota de sudor general).
- Bueno, yo me retiro para hacer los preparativos-, dijo finalmente Oso. – Cualquier cosa nos estamos contactando por celular.-
- Ok, pero ya que estás en la furgoneta, lleva a Mega al hospital que tiene algo serio: llevamos varias líneas sin que diga nada.-
GBH y DBH ven a Mega echado en el sillón, con una hemorragia nasal masiva. Aún así, seguía viendo las fotografías, sin perder el foco en sus ojos y sin que le temblara el pulso. Los BH mayores, luego de algunos forcejeos y falsas promesas de fotografías mejores y más reveladoras que las que estaba viendo, logran tomar y amordazar (esto último algo innecesario, pero los chicos creyeron que era divertido) a LBH y llevarlo al hospital. Luego de la revisión con el médico de guardia (un conocido que ya los había atendido por cosas similares a ésta), fijan las pautas para el encuentro de los BH con el misterioso Ozo al otro día.
Finalmente, los BH se separan, siendo el día aún joven y tempranero: podrán ocuparse de otros asuntos más importantes ahora.
¿Y la sociedad utópica? Pues bien, estaba contenta y ajena a todo lo que le ocurría a los BH, completamente feliz en el utópico campamento, engañados por las máscaras de la naturaleza.
Mientras que la ciudad, más ajena que cualquiera, estaba extraña y ruidosamente silenciosa.
Notas:
(13): Terabyte. Un Tb es equivalente a 1024 Gigabytes.
(14): También se puede decir “éramos pocos y parió la abuela”, “las desgracias caen como piedras”, “a caballo regalado no se le ven los dientes”, etc.
(15): No debería hacer falta explicarlo: Mega, en lugar de escuchar el dulce “ROOOOOOOOOOONG” del teléfono, escuchó “Wrong”. Por eso su reacción.
(16): Sí, sé que es malo, ¿pero qué sería del fic sin estos chistes malos? Bueno, sí, sería mejor, pero bueh...
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